
Tren de Cercanías del Valle: ¿venganza o falta de plata? El proyecto que enfrenta al presidente Petro y Dilian Francisco Toro
El proyecto de infraestructura de 12 billones de pesos, por el que se pelean públicamente el presidente y la gobernadora del Valle del Cauca, parece quedar en el limbo.
Por: Rainiero Patiño M.
En el papel todo parecía cuadrar. A pesar de largos periodos de silencio sobre los avances, el trámite del proyecto del Tren de Cercanías del Valle (TCV) caminaba a paso lento pero, aparentemente, seguro.
Los últimos reportes indicaban que solo faltaba el pitazo favorable del Ministerio de Hacienda para arrancar. Sin embargo, un mensaje directo de reclamo de la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca del Toro, al presidente Gustavo Petro y la respuesta del mandatario, con su posterior agarrón público, develaron la realidad del proyecto.
El TCV, del que se ha venido cacareando hace casi 20 años, se ha convertido en un viejo anhelo de la dirigencia vallecaucana y en una bandera de uso político para muchos dirigentes locales. El proyecto, que en sus inicios fue calculado en unos 12 billones de pesos, siempre ha sido vendido como una obra de desarrollo regional, que busca beneficiar inicialmente a cuatro municipios de la subregión sur (Cali, Jamundí, Palmira y Yumbo), donde se concentra el 64 por ciento de la población total del Valle.

Es tan importante la obra que incluso fue incluida por el propio Petro en su plan de reactivación ferroviaria del ‘Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 Colombia Potencia mundial de la vida’, como un proyecto para la modernización de la infraestructura férrea regional. Pero, el alto costo y las actuales diferencias políticas entre el Gobierno central y departamental parecen poner un nuevo palo en la rueda.
La palabra venganza
A finales de la semana pasada, Del Toro publicó una serie de mensajes en los que le recordó a Petro que ella y los mandatarios locales ya habían firmado el acuerdo con el que se comprometieron a responder por su parte de los recursos para la financiación del proyecto, que corresponden al 30 por ciento. El presidente respondió de manera pública y sarcástica al reclamo.
“Me preguntó: ¿acaso parte de la bancada vallecaucana no hundió la ley de financiamiento, una y dos veces?”, escribió en sus redes sociales, haciendo alusión directa al tema del presupuesto para el tren. Y más adelante dijo que su plan era priorizar la salida al mar de los centros de producción nacional, por lo que el nivel central tenía los ojos puestos en el ferrocarril de pasajeros y carga Buenaventura-Yumbo, con una segunda fase para el tramo Urabá y el Caribe. Y una tercera a Popayán.
“Venganza política contra los vallecaucanos”, gritó Dilian Francisca por el mismo canal de comunicación que el presidente. Y, además, calificó de “postura libre y autónoma del Congreso de la República” las decisiones de los legisladores ante la ley de financiamiento de Petro.
Presidente: plantea usted una venganza política contra los vallecaucanos ante la postura libre y autónoma del Congreso de la República.
— Dilian Francisca T. (@DilianFrancisca) November 8, 2025
Usted representa la unidad nacional y con sus decisiones y declaraciones lo que hace es romperla.
Usted le está incumpliendo a los… https://t.co/dM3Oa4KLLJ
Luego, la discusión escaló y la gobernadora llamó mentiroso e incumplido al mandatario, hasta lo acusó de romper la unidad nacional y le dijo que no lo necesitaban para seguir adelante con sus proyectos.
“El Valle seguirá adelante, los vallecaucanos no nos rendimos, con usted o sin usted, seguiremos trabajando por la transformación de un pueblo que es grande. Gracias por nada, presidente, qué pequeñez la suya”, remató la gobernadora para ponerle un tono más trágico al choque.
Entonces, como colofón de la “pelea en vivo”, Petro aprovechó para recordarle a Dilian Francisca su papel alrededor del sistema de salud pública del país y cuestionó su defensa del modelo privado de las EPS.
“Venganza contra los vallecaucanos es la que ejerce quien impide, a toda costa, que mejore la salud pública solo para que se mantenga el sistema que permite robar billones de pesos de la salud del pueblo”, dijo el presidente. Y terminó su mensaje defendiendo la relevancia del proyecto ferroviario del valle del río Cauca, desde Popayán hasta el Caribe.
Un llamado reciente
Hace un par de semanas, la Gobernación del Valle, junto con el alcalde de Cali, Alejandro Éder, había enviado al Gobierno nacional una solicitud de priorización para la suscripción del Convenio de Cofinanciación del TCV, para el tramo Cali-Jamundí. Pero, la respuesta pública nunca se dio.
En ese momento, CAMBIO envió una serie de preguntas al Departamento Nacional de Planeación para saber en qué iba el trámite, pero la entidad, encargada de la revisión, nunca respondió. Lo que dio una muy mala señal sobre los avances del trámite.
Las alcaldías de Cali y Jamundí y la Gobernación reiteraron su compromiso para sacarlo adelante y dijeron que el proyecto estaba estructurado y el financiamiento territorial garantizado, otra vez.
La gran preocupación de los mandatarios locales era que, con la entrada en vigencia de la Ley de Garantías por las elecciones presidenciales, el 8 de noviembre, que restringe la suscripción de convenios interadministrativos hasta mayo o junio de 2026, el TCV quedaría en grave riesgo de retraso. “Solicitamos su especial apoyo para priorizar la expedición de los documentos a cargo de las entidades del Gobierno nacional”, pidieron desde el Valle del Cauca. Ante el cumplimiento del plazo y la no respuesta del Gobierno, llegó el nuevo mensaje de la gobernadora.
Lo cierto es que a pesar de los avances administrativos, TCV nunca tuvo confirmación presupuestal. Este estaba a la espera de la emisión del aval técnico del Ministerio de Transporte y del aval fiscal del Ministerio de Hacienda. Requisitos básicos para una posterior gestión ante el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y la aprobación de un documento Conpes, junto con el concepto previo favorable requerido para las autorizaciones necesarias para la suscripción de las vigencias futuras que a su vez permitieran la firma del Convenio de Cofinanciación entre la nación y las entidades territoriales.
Un sueño y mil promesas
Desde la década de 2000 se viene hablando del proyecto del TCV. Algunas de estas propuestas han sido incluidas, de manera reiterativa, en los Planes de Ordenamiento Territorial (departamental y locales) y en los planes de desarrollo. Lo que convirtió el proyecto en un caballito de batalla de muchos candidatos y mandatarios locales.
Lo cierto es que aunque algunas de esas propuestas trabajaron en los estudios técnicos, ninguno había avanzado tanto como este último.
En 2016, la Gobernación junto con las alcaldías de Santiago de Cali, Jamundí, Palmira y Yumbo, con el apoyo de ProPacífico, retomaron la iniciativa, como un proyecto estratégico de impacto regional.
Por esa razón fue incluido en el Plan de Desarrollo Departamental 2016-2019, y en el año 2017 se envió la primera solicitud de apoyo al Servicio Económico de la Embajada de Francia para el acompañamiento técnico y la financiación de los estudios de prefactibilidad.
En abril de 2018 se firmó el protocolo de acuerdo de dichos estudios y el primer informe fue entregado en mayo de 2020.
Con dichos resultados se pudo pasar al diseño de la transacción y estructuración técnica, legal y financiera a nivel de factibilidad del proyecto. Con esto se estipuló que la financiación del 70 por ciento estaría a cargo del nivel central y el 30 por ciento restante sería responsabilidad de los entes territoriales involucrados.
También sirvió para delimitar el primer tramo de ejecución.
A partir de una serie de criterios técnicos, ambientales y sociales, quedando el trayecto Santiago de Cali (Estación central) y Jamundí que corresponde a 23,6 kilómetros, con dos estaciones (a nivel de prefactibilidad), 18 trenes y un patio taller principal.
Según la Oficina de Infraestructura del Valle, el tramo priorizado entre Cali y Jamundí fue planeado con un estimado de 21 estaciones. Pero el proyecto completo contempla 73 kilómetros y 48 estaciones.

La idea es que dichas estaciones sean diseñadas con criterios de accesibilidad, integración urbana y conexión con otros servicios públicos, como el sistema de transporte masivo de Cali (MIO) y que funcionen como nodos de movilidad regional. El proyecto incluye la construcción de un patio taller para mantenimiento de los trenes.
En el papel todo suena muy bonito desde hace casi dos décadas, pero con el nuevo round entre Petro y la gobernadora Del Toro, en medio del contexto electoral que vive el país, la ejecución del proyecto parece más incierta. Así el sueño de los vallecaucanos de un nuevo tren que los una solo parece tener un final feliz en el estribillo de aquella famosa canción infantil que acaba diciendo “trencito de mi valle/ qué lindo eres tú”.
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