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Rudolf Hommes
Puntos de vista

Intervenciones disruptivas

En el comportamiento de la votación en las próximas elecciones, el 8 de marzo, están adquiriendo mucha importancia encuestas que están siendo publicadas desde el viernes pasado. Es un fenómeno similar a lo que sucede en Wall Street con la Inteligencia Artificial (IA). Desde que se divulgó que uno de los laboratorios de software que están trabajando en IA ya ha adquirido la capacidad de que su desarrollo programe y tome decisiones autónomamente, y los analistas respetados y conocidos ampliamente se han dedicado a predecir qué empresas específicas y qué sectores van a ser favorecidos por estos avances y cuáles van a estar afectadas o no pueden beneficiarse.  

Cada vez que se conoce un análisis de estos se producen significativos movimientos en el precio de las acciones de las empresas señaladas, tanto hacia arriba como hacia abajo.

Se está viviendo una situación en la que el mercado de acciones de empresas tecnológicas o afectadas por la tecnología de IA es un caos y los movimientos son impredecibles por la disrupción que causan las alertas y la información que se deriva de informes sobre los efectos de la IA. Los inversionistas están concentrados en proteger su inversión tomando posiciones contrarias en empresas por ellos seleccionadas y en los portafolios que replican la composición de todas las acciones de los portafolios que están en las bolsas (exchanges), de los que se derivan los índices de los distintos mercados accionarios. Esto ha facilitado que, mientras la volatilidad individual de los precios de las acciones ha aumentado considerablemente, los precios promedios de los portafolios representados por los exchanges son mucho menos volátiles.    

Con las encuestas nos está sucediendo algo que no es exactamente igual, pero tiene elementos parecidos. Lo que no cambia es que los dos candidatos que van adelante obtienen una intención de voto que es relativamente estable comparando una encuesta con otras y mucho mayor que las de los demás candidatos. Las de los que les siguen a los punteros son mucho más bajas y tienen mayor volatilidad. 

Por otra parte, no hay candidato o candidata de la burguesía, de la clase media o de la pequeña burguesía que derrote a Iván Cepeda, que ha resultado ser el ‘coco’ en esta elección. Hay cuatro o cinco aspirantes que hay que tener en cuenta. Son Cepeda, Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia —que los sigue, pero de muy lejos—, y después viene Claudia López o Sergio Fajardo. Ninguno de los últimos tres parecen capaces de derrotar a Iván Cepeda. 

En las últimas encuestas ha resucitado Daniel Quintero, con ayuda presidencial, supuestamente. Él tampoco da muestras de tener hoy manera de ganarle a Cepeda. Los que organizaron la Gran Encuesta que encabeza Paloma Valencia tenían la idea de que si suficiente gente —millones de personas— votara por miembros de esa consulta, se tendría una demostración de fuerza que podría poner a Paloma a competir con los dos punteros, pero con la información de las encuestas que teníamos el viernes ella no podría vencer a Iván o a Abelardo. 

Los potenciales votantes se preguntarán entonces para qué votar por ese grupo que figura en la Gran Consulta, si de todas maneras no tienen chance. Algo distinto le sucede a Claudia López. El viernes, muy poca gente estaba fijándose en ella porque suponía que Fajardo tenía mayor probabilidad, aunque pequeña, de derrotar a los dos punteros: a Abelardo en primera vuelta y a Iván en segunda. Es posible que todo dé vueltas y él sea capaz de hacerlo, pera cada vez es menos aparente que pueda conseguirlo. Es probable que el 8 de marzo los votantes que tiene Claudia López se entusiasmen de que haya entrado al grupo de los “elegibles” y voten por ella con entusiasmo. También es posible que no lo hagan.

En referencia a la consulta ad latere de la izquierda, que parece haber sido el fruto de una conspiración a la que no fue invitado Iván Cepeda, lo más probable es que la gane Daniel Quintero con muy poquitos votos, si Roy no saca un conejo de su sombrero.

Voy a votar por la consulta que encabeza Claudia López, que figura de primera en el Tarjetón. Para Senado estoy dudando entre la candidata de mi razón, a la que le debo un voto, o la que podría dar una sorpresa si se aplica. Para Cámara voy a votar por Pedro Nel Ospina, que es candidato del Nuevo Liberalismo en Cundinamarca y es cercano al gremio de pequeñas empresas generadoras de empleo, financiado privadamente con capital que se va esfumando. El 9 de marzo nos hablamos a ver como salió todo y para dónde apuntan las cosas. Lo más probable es que nada nos sorprenda.

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