
Usar celular antes de los 13 años puede aumentar el riesgo de tener pensamientos suicidas y sufrir depresión o ansiedad, según un estudio
Según datos de más de 100.000 jóvenes a nivel mundial, recibir un teléfono inteligente antes de los 13 años impacta fuertemente la salud mental adulta. Los niños que usan celulares antes de esa edad son más propensos a presentar pensamientos suicidas, agresividad, desconexión con la realidad, mala estabilidad emocional y baja autoestima.
Por: Valentina Giannini
Una de las preguntas frecuentes de padres, maestros y expertos es: ¿a qué edad se le debería dar un teléfono inteligente a un niño?
Mientras que algunos sugieren que, bajo supervisión, deberían poder acceder a ellos a cualquier edad, otros consideran que debe haber restricciones estrictas. Según un estudio publicado en la revista científica Journal of Human Development and Capabilities, recibir un smartphone y acceder a redes sociales a los 12 años, o antes, impacta fuertemente la salud mental.
De acuerdo con la investigación, los efectos emocionales se extienden más allá del ámbito psicológico y abarcan la educación, la participación cívica y las oportunidades económicas. Así mismo, los jóvenes entre 18 y 24 años que han usado smartphones desde edades tempranas son más propensos a presentar pensamientos suicidas, agresión y sentimientos que los puedes separar de la realidad.
Protecting the Developing Mind in a Digital Age: A Global Policy Imperativehttps://t.co/zYiXPk85Ba
— Global Health Observ (@GlobalPHObserv) July 21, 2025
Esto ocurre porque la exposición a redes sociales se da a edades en las que el sentido de identidad, la madurez sexual y la comprensión del mundo aún están en formación, por lo que los usuarios son particularmente susceptibles a sus efectos dañinos.
El estudio fue realizado por Sapien Labs, una organización científica dirigida por la neurocientífica Tara Thiagarajan, de la Universidad de Stanford, que alberga una de las mayores bases de datos del mundo sobre salud mental. Para su realización, se utilizó la herramienta Mind Health Quotient (MHG) que mide el bienestar cognitivo, emocional, social y físico para proporcionar una puntuación global que puede ser contrastada.
Las mujeres son las más afectadas
En el estudio se menciona que recibir un teléfono inteligente antes de los 13 años se asocia con peores resultados en la salud mental en la adultez temprana, particularmente entre las mujeres.

Además, los hallazgos sugieren que, a nivel de población global e independientemente de la cultura o el idioma, haber tenido un teléfono inteligente afecta fuertemente la salud mental.
Hay factores que agravan la situación
Según los investigadores, estos efectos están mediados por varios factores como el acceso a redes sociales, el ciberacoso, la interrupción del sueño y las malas relaciones familiares. Aunque este patrón se observa en todos los países del mundo, ocurre particularmente en países de habla inglesa
Es importante conocer que este estudio no tiene en cuenta cuánto tiempo pasaron los individuos frente a las pantallas en la infancia ni con qué contenido interactuaron específicamente.
Una política de tecnología digital para menores
Tomado en cuenta los resultados de la investigación, los investigadores proponen la implementación de un principio de precaución similar a los que regulan el acceso al alcohol y al tabaco, que restrinja el uso de teléfonos inteligentes y redes sociales para menores de 13 años.

Dicen que restringir el uso de teléfonos inteligentes durante la infancia, y en particular las redes sociales, tiene el potencial de fortalecer significativamente las capacidades y los funcionamientos al reducir la angustia mental a nivel clínico.
Así mismo, puede reducir los pensamientos suicidas en un 20 por ciento, al tiempo que mejora la resiliencia emocional y la confianza en uno mismo en un 12 por ciento.
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