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Glóbulos blancos en acción
Salud y bienestar

El sistema inmune puede retardar la pérdida de grasa en las personas

Un estudio reciente sugiere que, en circunstancias que generan estrés fisiológico, tales como las bajas temperaturas, los neutrófilos liberan señales que retardan la descomposición de los lípidos.

Por: María Fernanda Gutiérrez

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego han identificado una función hasta ahora desconocida de las células del sistema inmune: su capacidad para prevenir la pérdida excesiva de peso. Según un estudio reciente, el equipo demostró que, ante factores de estrés fisiológico, como las bajas temperaturas, los neutrófilos (un tipo de glóbulo blanco) se infiltran en el tejido graso para liberar señales que ralentizan la descomposición de los lípidos.

Los autores plantean la hipótesis de que este mecanismo fue evolutivamente ventajoso para nuestros antepasados, permitiéndoles preservar reservas energéticas vitales en periodos de escasez de alimentos o exposición prolongada al frío. En la actualidad, estos hallazgos abren la puerta al desarrollo de nuevos enfoques terapéuticos para el tratamiento de la obesidad y otros trastornos metabólicos.

El tejido adiposo, conocido habitualmente como grasa corporal, es fundamental para el equilibrio energético, ya que almacena el exceso de calorías y las libera según la demanda del organismo durante el ayuno o el estrés metabólico. Estos procesos bioquímicos están regulados con precisión para evitar una pérdida lipídica descontrolada que podría comprometer la salud. Hasta la publicación de este estudio, los mecanismos protectores contra dicha quema acelerada de grasa no se conocían con claridad.

Para profundizar en este fenómeno, los científicos analizaron modelos murinos (ratones de laboratorio) y datos genéticos humanos, obteniendo los siguientes hallazgos clave:

1. Reclutamiento de neutrófilo. En modelos animales, la activación del sistema nervioso simpático desencadenó una rápida migración de neutrófilos hacia la grasa visceral. Este proceso depende tanto de la lipólisis activa como de la activación de vías inflamatorias específicas en los adipocitos.

2. Supresión de la lipólisis. Una vez en el tejido graso, los neutrófilos producen moléculas de señalización que actúan como un “freno” metabólico, inhibiendo una mayor pérdida de grasa en el tejido circundante.

3. Efecto de eliminación. Al suprimir estas moléculas o los propios neutrófilos, los sujetos de estudio experimentaron una degradación de grasa significativamente mayor bajo estrés metabólico.

4. Correlación en humanos. Se observó que, en individuos con obesidad, los genes implicados en esta vía presentan una mayor actividad.

Estos descubrimientos revelan una colaboración fisiológica inesperada entre las células grasas y el sistema inmune, demostrando que este último es crucial no solo para la defensa contra patógenos, sino también para la homeostasis energética. El estudio aporta una perspectiva innovadora sobre el metabolismo de la obesidad y sugiere que intervenir en esta vía recién descubierta podría ofrecer estrategias futuras para tratar tanto el síndrome metabólico como las condiciones de pérdida de peso involuntaria.

Fuente:
How the Immune System Stalls Weight Loss
University of California - San Diego

María Fernanda Gutiérrez
Viróloga, divulgadora científica.
Directora general de INNCISO SAS
Innovación, Ciencia y Sociedad
maria.fernanda.gutierrez@innciso.org.

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