
“Donde hay vida, hay creatividad”: la invitación de Taliana Vargas a la primera Semana de la Biodiversidad en Cali
La capital vallecaucana busca consolidar su liderazgo como epicentro de la biodiversidad. En entrevista para CAMBIO, la gestora social de Cali presentó la primera versión de la Semana de la Biodiversidad, un encuentro que mantiene vivo el legado de la COP16 y que abre un espacio para el arte y la innovación local.
Falta poco para que Cali se convierta en el escenario de la primera edición de la Semana de la Biodiversidad. Entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre, la ciudad espera recibir a más de 60.000 asistentes y a delegaciones de 17 países para continuar con el legado de la COP16. Con una agenda académica compuesta por más 120 eventos y con la participación de 200 speakers nacionales e internacionales, los caleños se preparan para una cita imperdible con la biodiversidad, el arte, la cultura y la creatividad.
En conversación con CAMBIO, Taliana Vargas, gestora social de Cali, habló sobre el impacto social y cultural de este gran evento para la capital del Valle del Cauca. Destacó cómo este encuentro, avalado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es también una oportunidad para homenajear la fuerza creativa de los caleños y el Pacífico a través del arte, la artesanía, el diseño, la danza y la música.

CAMBIO: ¿Cómo se relaciona la COP16 con la Semana de la Biodiversidad?
Taliana Vargas: Cuando llego a vivir a Cali hace 10 años, y me caso con Alejandro, lo que primero me impresiona de la ciudad es su vegetación. Era cómo ver una ciudad dentro de la selva y era evidente cómo la frondosidad del Pacífico estaba muy cerca. Sin embargo, para el caleño esto no es impresionante porque se acostumbró a su biodiversidad. Cuando asumí el rol de gestora social decía que Cali era mucho más que salsa y noche: es una ciudad que representa la biodiversidad. La COP16 llegó en el mejor momento para homenajear esa biodiversidad que nos abraza. Este esfuerzo no quedó en vano porque Cali entendió el sitio tan privilegiado y especial que es.
Alejandro, mi esposo, también comprendió que el mundo necesitaba una sede para seguir hablando de biodiversidad. Todos sabemos que la COP de cambio climático es más popular que la COP de biodiversidad, incluso, se realiza una Semana del Clima que tiene un alcance global similar. Queríamos mantener ese legado y por eso nace la Semana de la Biodiversidad, que además entra en la agenda de Naciones Unidas, y a la que vienen académicos de todo el mundo para seguir con la conversación que inició la COP16. Este es un logro muy importante.
CAMBIO: ¿Qué representa para usted unir biodiversidad y cultura en un mismo espacio como la Semana de la Biodiversidad de Cali?
T.V.: Para mí es mostrarle al mundo que la creatividad caleña florece gracias a la inmensa riqueza que tiene el Pacífico colombiano. Cali tiene los grandes creativos de Colombia, los que representan el país ante el mundo son caleños. Estamos hablando de una industria creativa muy poderosa. En la Semana de la Biodiversidad nace el proyecto cultural ‘29 Grados’, con el que tendremos el ‘Foro Samán: Diálogos para Sembrar’, espacio que busca reunir a estos caleños que recorren el mundo con sus creaciones inspiradas en la biodiversidad, los manglares, los samanes y nuestra vegetación.
Por ejemplo, figuras como la diseñadora Johanna Ortiz, quien hace sus colecciones inspiradas en nuestro Pacífico y quien también cree en la grandiosidad de la biodiversidad de esta ciudad: sus siete ríos, sus árboles y las más de 600 especies de aves que los caleños identifican. Indudablemente, toda la industria visual, musical, de las artes escénicas, el diseño, la moda y la gastronomía, se inspiran en la biodiversidad. Donde hay vida, definitivamente hay creatividad.
CAMBIO: ¿Qué mensaje quiere enviar Cali al mundo al conectar creatividad, industrias culturales y sostenibilidad ambiental?
T.V.: Es una ruta, la de convertir a Cali en una ciudad sostenible y creativa, donde la biodiversidad es un motor de desarrollo cultural, social y económico.
CAMBIO: ¿Y cómo se construye esa ciudad donde se combina de manera armónica la creatividad, la cultura y el medio ambiente?
T.V.: Con espacios como estos, como la Semana de la Biodiversidad, ‘29 Grados’ y Litoral. Apoderándonos del interés por la biodiversidad, trayendo gente de todo el mundo a conocer Cali y convirtiéndonos en epicentro de temas tan importantes como la relación entre biodiversidad y cultura. En esta agenda, Litoral ocupa un lugar muy importante. Es una apuesta por la conservación del patrimonio cultural del Pacífico colombiano. Este proyecto nació hace un año desde la Alcaldía de Cali, con el objetivo de cuidar nuestro patrimonio hecho por manos ancestrales y que nos identifica como país: las artesanías.
CAMBIO: ¿De qué manera las artesanías y oficios tradicionales del Pacífico, a través de Litoral, se convierten en motores de desarrollo para estos artistas?
T.V.: Litoral nace no solamente con una tienda, sino como una estructura social extraordinaria porque cada artista y artesano tiene aprendices, quienes nos ayudan a salvaguardar el legado de las artesanías. Incluso, este año estuvimos en la Cámara de Oficios de París y en las vitrinas de Le Bon Marché, uno de los escenarios más importantes de la moda internacional. Artesanos como Miguelina Chirimía, quien antes de Litoral vendía en la calle, fueron al corazón de París a mostrar sus artesanías. Hoy Miguelina dignifica su trabajo con el apoyo psicosocial, económico y transversal que ofrece Litoral tanto a ella como a los artesanos de toda la región.
CAMBIO: ¿Qué enseñanzas le han dejado las mujeres cuidadoras sobre la relación entre el cuidado de la vida y el cuidado del ambiente?
T.V.: Es maravilloso. Si revisamos, el cuidado representa casi el 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Hoy en día el cuidado no es visto como lo que es: la base que sostiene la sociedad. Actualmente, en CuidArte, tenemos cinco ecosistemas del cuidado en toda la ciudad y queremos abrir muchos más.
Lo que hemos aprendido de estas mujeres es que cuidan la naturaleza pero también a sus hijos. En la ruralidad vemos cómo las mujeres cuidan el campo, los ríos, la naturaleza y a sus hijos. Nuestro objetivo ha sido quitarles cargas del cuidado y, en ese proceso, hemos aprendido mucho porque más que cuidadoras, son unas maestras.
CAMBIO: ¿Cómo pueden los artistas y creadores convertirse en aliados estratégicos de la conservación de la biodiversidad?
T.V.: Soy artista y siento que los artistas tienen el poder de conmover y convocar a las personas por medio de las emociones. Pueden transformar un mensaje de ciencia y convertirlo en una obra de arte que inspire y motive al cambio. Por ejemplo, en ‘29 Grados’, un espacio cultural diseñado para exaltar el espíritu creativo caleño, tendremos a Ana Gonzales, quien regaló a la ciudad una gigantesca obra de arte inspirada en los farallones.
Esto es un ejemplo de cómo los artistas se inspiran en la naturaleza y nos regalan un mensaje para conversar sobre la importancia de protegerla. Estos espacios de arte crean conciencia más que cualquier otra cosa. En ese sentido, ‘29 Grados’ nace como un encuentro interdisciplinario donde el arte nos ayuda a contar y transmitir un mismo mensaje en distintos lenguajes. Si necesitamos reconciliar al país, a la sociedad y a nuestra región, ¿qué mejor que hacerlo desde la sensibilidad que llega a todos a través del arte? Creo firmemente que la cultura es un motor de cambio porque ahí todos podemos, sin importar las diferencias, crear.
CAMBIO: ¿Qué estrategias permiten integrar a mujeres y jóvenes rurales en esta agenda cultural y ambiental?
T.V.: Son nuestras protagonistas. No solamente son fotografiadas por Ana Calero, una de las grandes fotógrafas de esta región, sino que también por medio de una exposición de arte vamos a contar la vida de estas guardianas del medio ambiente. Tendremos charlas enfocadas en las mujeres cuidadoras y espacios dirigidos y creados para ellas.
CAMBIO: ¿Qué rol cumplen la academia y las alianzas público-privadas para garantizar la continuidad de estos proyectos?
T.V.: Es muy importante. Todo ‘29 Grados’ se desarrollará en la Institución Universitaria de las Culturas y las Artes Populares (IUIPC), que es una universidad cultural. Allí tenemos una alianza maravillosa con ellos. La academia, sin duda, nos aporta el conocimiento y la investigación que ofrece una agenda tan robusta y llena de talento. Tendremos un desfile de aves migratorias con la IUIPC y también nuestro ‘Foro Samán: Diálogos para Sembrar’, espacio que reunirá a personas de todo el mundo para que jóvenes, estudiantes y toda la academia local se reúna y se nutra. Esto es gracias a una alianza público-privada que garantiza la sostenibilidad financiera y operativa de estos proyectos que llevamos trabajando desde hace un año.
CAMBIO: ¿Se han sentido respaldados por el sector privado?
T.V.: Sí, mucho. La gente confía en Alejandro y confía en nosotros porque sabe que nuestro trabajo es de convicción y de corazón. Tenemos el respaldo de la comunidad y de la empresa privada, de fundaciones y de actores como la Cámara de Comercio de Cali. Aquí estamos todos y queremos aportar a la construcción de ciudad. Estamos soñando juntos y por eso se logran estos espacios creativos tan bonitos.
CAMBIO: Ya que habla de soñar, ¿cómo sueña que se vea Cali en unos años si estas apuestas por la biodiversidad, la cultura y el cuidado logran consolidarse?
T.V.: Sueño con una Cali reconciliada a través del arte y del cuidado. Yo sé que se puede. Sueño con que sea reconocida como un centro creativo donde la diversidad de su gente, su cultura y su territorio sean la inspiración y el motor de desarrollo humano y sostenible de toda la región. Yo creo mucho en Cali y creo mucho en la región pacífica colombiana porque tienen todavía mucho por dar. Aquí hay una capacidad humana y creativa para consolidar una ciudad que sea reconocida más allá de su belleza. Seguiremos trabajando para conseguirlo.
*Contenido en colaboración.
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