
Los contrastes deportivos de Italia: se queda sin mundial de fútbol mientras vuela en tenis y Fórmula 1
Eliminada por tercera vez consecutiva de un Mundial de Fútbol, la selección 'azzurra' es el símbolo de la debacle que vive el fútbol de Italia. Lo paradójico es que ocurre al mismo tiempo en que el tenis italiano vive una edad dorada sin precedentes, los equipos olímpicos de ese país han hecho historia en París 2024 y Milano-Cortina 2026 y el piloto de 19 años Kimi Antonelli despunta como el niño prodigio de la Formula 1. ¿Cómo explicar estos contrastes?
Por: Eduardo Arias
Si en 1986 alguien hubiera pronosticado que en un futuro no muy lejano Italia no clasificaría a tres mundiales de fútbol seguidos le habrían dicho que estaba loco. Cuarenta años después para los italianos se ha hecho realidad ese escenario que parecía distópico incluso en 2010. Eliminados de los últimos tres mundiales. Pero no por Alemania, España o Francia sino por Suecia, luego por Macedonia del Norte y ahora por Bosnia y Herzegovina.
A nivel de clubes, la cosa no mejora. Hace unas pocas semanas el poderoso Inter de Milán salió por la puerta de atrás de la Champions League en la fase de dieciseisavos de final al perder de visitante y de local ante el Bodo Glimt, el equipo de una pequeña localidad noruega ubicada un poco más al norte del Círculo Polar Ártico. En esa misma instancia la aristocrática y encopetada Juventus de Turín fue eliminada por el Galatasaray turco. Atalanta de Bergamo, el único equipo de Italia que alcanzó los octavos de final, fue aplastado por el Bayern Munich 6-1 y 4-1. En cuartos de final, ni un solo equipo italiano en un torneo en el que los equipos de la península siempre fueron protagonistas en las fases decisivas.
Lo paradójico de este asunto es que este escenario de desolación que abate al fútbol italiano en su peor crisis que se recuerde coincide con el auge del tenis italiano que vive una edad dorada, el extraordinario e histórico desempeño de Italia en los juegos olímpicos de verano de 2024 y de invierno de 2026, más la cereza en el pastel, Kimi Antonelli, el joven prodigio de 19 años que lidera en este momento el campeonato de pilotos de la Formula 1. ¿Cómo es posible que el deporte del mismo país viva momentos tan disímiles?
El infierno del fútbol y el purgatorio del ciclismo
En líneas muy generales, la prensa italiana y expertos dicen que este fracaso histórico refleja una crisis profunda y estructural que viven los clubes y las categorías inferiores del fútbol italiano que combina factores económicos, de infraestructura y de gestión deportiva. que en la actualidad ponen a la Serie A italiana muy por debajo de ligas como la Premier League inglesa, La liga de España y la Bundesliga alemana.
Este se debe a varios factores, entre ellos la capacidad financiera de la Serie A para conseguir a grandes estrellas. La pandemia limitó los ingresos directos y los ingresos que otorga la televisión, mucho más bajos de los que otorga porejemplo la Premier League inglesa, no han sido suficientes para cubrir gastos.
Los analistas también mencionan que la infraestructura es obsoleta. La mayoría de los estadios de Italia son propiedad del municipio y datan de alrededor de 1990, cuando Italia organizó el Mundial de Fútbol. Además, los clubes no pueden aprovechar estos estadios para explotarlos en eventos comerciales o culturales.
Para completar, los clubes italianos en general contratan jugadores extranjeros con pasaporte de la Unión Europea en vez de apostar por sus propias academias, lo que debilita el relevo generacional y, por lo tanto, a la selección nacional.
Un caso similar vive el ciclismo, el otro gran deporte nacional de Italia. En la actualidad ningún equipo de ese país tiene equipos en el World Tour, la máxima categoría, y no han aparecido pedalistas que tomen el relevo de figuras como Vincenzo Nibali o Fabio Aru.
En el otro extremo
El contrate con otras disciplinas deportivas en las que Italia no ha brillado tanto es enorme. El tenis italiano vive actualmente una era dorada sin precedentes, hasta el punto de que hoy día es la principal potencia de ese deporte, algo inimaginable hace algunos pocos años. Este auge ha traído como resultado el protagonismo de los tenistas italianos en los rankings individuales y en los éxitos por equipos y la solidez de su estructura en todas las etapas de la formación y consolidación de deportistas.
El abanderado es Jannik Sinner, en la actualidad número dos del mundo, quien ha mantenido una lucha constante por el número 1 del mundo con el español Carlos Alcaraz. Italia también cuenta con Lorenzo Musetti, quien llegó al top 5 a comienzos de 2026. Flavio Cobolli es numero 13 y Luciano Dardero es el 19. En total, nueve tenistas italianos están en el top 100. En la rama femenina Jasmine Paolini es top 5 y pieza fundamental en los éxitos nacionales.
Italia ha ganado las últimas tres ediciones de la Copa Davis (masculina) y las dos últimas de la Copa Billie Jean King (femenina). Además, en los Juegos Olímpicos de París 2024 ganaron medalla de oro en dobles femeninos con la ya citada Jasmine Paolini y Sara Errani, y bronce en individual masculino con Musseti.
A diferencia de lo que ocurre con el fútbol y el ciclismo la Federación Italiana de Tenis y Padel (FITP) ha decidido apoyar y fomentar torneos locales, lo que permite que los jóvenes sumen puntos sin tener que recorrer grandes distancias. Además Italia es la sede del Masters 1000 de Roma y las ATP Finals en Turín. El impacto económico de estos torneos supera los 600 millones de euros anuales.
Por su parte, el deporte olímpico italiano no sólo ha logrado los éxitos en tenis ya mencionados. En los Juegos Olímpicos de Verano en París, al igual que en Tokio 2020, Italia fue protagonista de primer orden y logró un total de 40 medallas en cada juego, una cifra que nunca antes había alcanzado. En Tokio ganó 10 medallas de oro, 10 de plata y 20 de bronce, mientras que en París cosechó 12 oros, 13 platas y 15 bronces.
En los juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina Italia logró su mejor actuación histórica en unos Juegos de Invierno, superando el récord de Lillehammer 1994. Finalizaron con un total de 30 medallas (10 de oro, 10 de plata y 10 de bronce) y ocupó el cuarto lugar del medallero detrás de Noruega, Estados Unidos y Países Bajos.
Y, a manera de cereza en el pastel, cabe mencionar al piloto de Formula 1 Andrea Kimi Antonelli, de 19 años de edad, el piloto más joven de la historia en liderar el mundial de pilotos de la F1 tras sus victorias en los grandes premios de China y Japón. En Japón también se proclamó como el piloto más joven en obtener dos pole positions.
Son los dos extremos que vive el deporte italiano, un país de contrastes que nunca deja de sorprendernos.
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