
Según el FMI, América Latina y el Caribe están atrasados en comercio internacional
Según el Fondo Monetario Internacional, el bajo desempeño del comercio entre los países de la región es uno de los cuellos de botella del crecimiento. ¿Cómo superarlo?
Durante las reuniones anuales del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) celebradas en Marruecos, la directora ejecutiva del FMI, Kristalina Georgieva, hizo énfasis en que países como los de América Latina y el Caribe se encuentran entre los países vulnerables que " corren mayor riesgo en este entorno tan turbulento”.
La solución contra la vulnerabilidad podría ser, de acuerdo con un reporte elaborado por el FMI sobre las perspectivas económicas regionales para el hemisferio occidental, podría ser la integración comercial.
“Un punto especial en el que hay que trabajar es el impulso al comercio internacional en la región con el resto del mundo, pero también dentro de la misma región. Esto tiene un enorme potencial para un mayor ingreso. Lo que vemos es que negociamos mucho menos de lo que podríamos, en comparación con otros mercados emergentes, y que la infraestructura en materia de comercio necesita mejorar”, comentó Rodrigo Valdés, director del FMI para el Hemisferio Occidental.
De acuerdo con el análisis del FMI, en comparación con otros países económica y geográficamente semejantes, los países de América Latina y el Caribe comercian aproximadamente 10 por ciento menos en bienes y 20 por ciento menos en servicios.
Asimismo, el comercio intrarregional, es decir, entre países de América Latina y el Caribe, es “especialmente escaso”; si se compara con el de regiones semejantes, se estima que es 40 por ciento y 50 por ciento menor en bienes y en servicios, respectivamente.
El estudio reconoce que una de las grandes barreras que impiden que el comercio internacional avance en la región es la infraestructura, no solo en materia física, sino también en la eficiencia en las aduanas y en la logística.
“Hay un amplio margen para mejorar”, es otra de las conclusiones del estudio, que estima que, si se cierra la actual brecha en infraestructura entre la región y las economías avanzadas a la mitad, se podrían elevar las exportaciones un 30 por ciento. Además, se fomentaría la integración en las cadenas de valor mundiales, lo que supondría, según cálculos del FMI, un estímulo de hasta 7 por ciento para el PIB de América Latina y el Caribe.
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