
Deuda externa: ¿por qué unos medios dicen que bajó y otros que subió?
En agosto la deuda externa colombiana registró un saldo de 195.276 millones de dólares. ¿Qué hay detrás de este indicador y cómo lo está manejando el país?
En días pasados, el Banco de la República presentó su boletín de deuda externa, que registró un saldo de 195.276 millones de dólares en agosto de 2024. Algunos medios de comunicación reportaron que la deuda externa creció; otros, que bajó. Y la respuesta a esto, como en muchas interpretaciones económicas, es: depende de cómo se mire.
La deuda externa es la suma de las deudas que tiene un país con entidades extranjeras. Se compone por la suma entre la deuda pública, que es la deuda contraída por el Estado con entidades y organismos internacionales, y por la deuda privada, la que contraen las empresas y particulares.
Por ello la deuda externa no solo depende de lo que haga el Gobierno y el sector público, sino también de cómo está evolucionando el endeudamiento del sector privado.
¿Cómo está la deuda externa de Colombia?
En agosto, el último mes del que se tiene registro por ahora, la deuda externa colombiana alcanzó un saldo de 195.276 millones de dólares. Esto representa una reducción de 1,14 por ciento en comparación con el registro del mes anterior. o una caída de 2.261 millones de dólares.
La deuda externa en relación con el tamaño de la economía colombiana se ubicó en agosto en 48,2 por ciento del PIB, por debajo del 48,7 por ciento que reportó en julio.
Entre estos datos la deuda pública totalizó en agosto 112.359 millones de dólares y la privada 82.917 millones de dólares. Es decir, una proporción frente al PIB de 27,7 y 20,5 por ciento, respectivamente.

Ahora, en comparación con las cifras de agosto de 2023, el saldo de la deuda externa creció 2,92 por ciento, pues un año atrás estaba en 189.721 millones de dólares. Así, en términos nominales ha subido 5.555 millones.
Según Camilo Pérez, jefe de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, revisar los datos de la deuda externa en términos anuales “oculta muchas cosas”, dado que cuanto haya pasado en el último año, de una u otra manera, está inmerso en el indicador.
“Con los datos mensuales se ven mucho más las tendencias recientes y se puede hablar de temas como la consecuencia de la tasa de cambio sobre el endeudamiento. Por ejemplo, en la medida que la tasa de cambio se devalúa, los agentes, tanto públicos como privados, tienen una preferencia a un menor endeudamiento en el exterior”, explicó Pérez.
La deuda como proporción del PIB
Más allá del valor nominal, o el monto de la deuda en plata, otra manera de entenderla es como proporción de la economía. Para el exviceministro de Hacienda y director y jefe de Estrategia para América Latina de XP Investments, la forma correcta de mirar los datos es como porcentaje del PIB.
“Una deuda puede aumentar, pero si la economía está creciendo también, no necesariamente es malo que suba, sobre todo si la deuda crece más despacio que la economía. En ese caso, se puede sostener”, aclaró el experto.

En este aspecto, y si se miran los indicadores históricos de los últimos años, en la pandemia la deuda se disparó en relación con el tamaño de la economía. Hace un año, en agosto de 2023, aunque la deuda externa era menos en dinero, estaba en 56,41 por ciento del PIB, era 8,2 puntos más alta de lo que está hoy. Si se revisa la tendencia del último año, ha venido reduciéndose esa proporción.
Según Pardo, otro punto por considerar al analizar la evolución de la deuda externa es la tasa de cambio, pues se mide en moneda extranjera. Si la tasa de cambio se aprecia, la deuda como porcentaje del PIB se vuelve relativamente más pequeña. Esto porque la moneda es más fuerte y los dólares cuestan menos pesos.
Por el contrario, si la tasa de cambio se deprecia, y se necesitan más pesos en relación con el dólar, la deuda sobre el PIB se percibe más alta.
“Una cosa era tener un cambio a 4.200 pesos, como fue el del año pasado, frente al de este año que hemos tenido un precio más cercano a 4.000 en promedio, a pesar de que recientemente el dólar ha subido alrededor de los 4.500 pesos. Es un efecto simplemente cambiario”, explicó también Munir Jalil, economista jefe de BTG Pactual.
¿Estamos bien con ese nivel de deuda externa?
Son muchas las variables que inciden en la deuda externa, pero los expertos reconocen que su nivel es hoy manejable, y que otros países tienen endeudamientos mucho más altos en términos externos.
Jalil aclaró que parte de la reducción en este año se explica porque en el primer semestre del año se dio el vencimiento de unos bonos de deuda que pagó el Gobierno. A eso se suma que el próximo año, entre amortizaciones e intereses, el Gobierno tendrá que hacer el pago de 9.900 millones de dólares.

“Eso es un 'volquetado' de plata. Es deuda que se adquirió en la pandemia en 2020, y la mayor parte del endeudamiento en ese momento fue en dólares aprovechando una tasa de cambio más bajita, en teoría. Se tomaron créditos a cinco años y eso es lo que se vence el próximo año y el Gobierno debe pagar”, explicó el experto.
Sin embargo, según Jalil, “no hay que cantar victoria”, porque recientemente el Gobierno hizo otra emisión. “El Gobierno hace emisiones similares a ese valor, el famoso roll over, que es emisiones de deuda fresca. Es como lo que uno hace con las tarjetas de crédito cuando hace una compra de cartera, no se disminuye la deuda, pero se cambia la duración y eso es lo que hace el Gobierno”, explicó.
Si bien el manejo de la deuda no depende solo del Gobierno, sino también de los agentes locales, el economista jefe de BTG Pactual. reconoció que la administración actual ha sido la adecuada. “El Gobierno ha sido responsable. Están haciendo lo que deben hacer, que es el trabajo y están honrando la deuda sin problema”, puntualizó.
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