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El FMI revisa todos los años en primavera y otoño las proyecciones de crecimiento del mundo y de sus países miembros. *Crédito imagen: FMI.*
Economía

Fondo Monetario Internacional actualiza sus proyecciones. ¿Cómo está viendo el organismo internacional a Colombia?

El FMI revisó sus pronósticos de crecimiento, en medio de la incertidumbre comercial que aún impacta al mundo. ¿Cómo le irá a América Latina y cómo está Colombia ante los ojos del organismo?

Por: Laura Lucía Becerra Elejalde

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial celebran sus reuniones anuales esta semana en Washington, Estados Unidos. En medio del espacio, que reúne a representantes de 191 países, el FMI presentó su reporte de proyecciones globales, en el que elevó el pronóstico de crecimiento internacional a pesar de las tensiones comerciales que está experimentando la economía internacional.

“La incertidumbre en torno a la política comercial sigue siendo elevada ante la ausencia de acuerdos claros, transparentes y duraderos entre los socios comerciales, y con la atención comenzando a desplazarse del nivel final de los aranceles a su impacto en los precios, la inversión y el consumo”, reconoció en su informe el organismo internacional.

En abril, durante las reuniones de primavera de las entidades el FMI tenía una proyección de 2,8 por ciento, que fue revisada 0,2 puntos al alza en julio. Ahora la proyección es más favorable y se espera que la economía internacional crezca 3,2 por ciento en 2025 y 3,1 por ciento en 2026, luego de las revisiones en los pronósticos de inflación para este año en diferentes países.  

Según el FMI, hasta la fecha las medidas comerciales más proteccionistas han tenido un impacto limitado en la actividad económica y los precios, pero se mantiene la incertidumbre en materia comercial, a lo que se suman, además, cambios en otros ámbitos políticos. En el ámbito internacional, se han introducido recortes considerables en la ayuda al desarrollo y posturas más restrictivas sobre la inmigración.

¿Cómo le irá a América Latina?

El reporte estableció en 2,4 por ciento el pronóstico de crecimiento de América Latina y el Caribe para 2025 y en 2,3 por ciento para 2026. Esto representa un aumento de 0,4 puntos en relación al pronóstico que estableció este año el organismo durante sus reuniones de primavera en abril.

Los mejores pronósticos se explican, según la entidad, por la reducción de los aranceles en la mayoría de los países de la región y a datos más sólidos de lo esperado, así como por las revisiones en las dos principales economías de la región: México y Brasil.

Particularmente, la mejora en las cifras de México impulsaron al alza el pronóstico regional, pues en abril el FMI estimaba que el PIB mexicano se contraería 0,3 por ciento, y ahora la proyección apunta a un crecimiento de 1,0 por ciento este año, dado del desarrollo de la política arancelaria de Estados Unidos hacia su vecino y aliado comercial.

Así mismo, la proyección para 2025 de Brasil se revisó al alza, pero la de 2026 se revisó a la baja, en parte debido al mayor arancel sobre las exportaciones del país a Estados Unidos. 

A pesar de los mejores resultados frente a lo estimado el semestre pasado, el pronóstico de la región en su conjunto acumula 0,5 puntos porcentuales menos que el previsto en el informe de octubre de 2024, lo que refleja cambios en la política comercial e incertidumbre.

Así le irá a los diferentes países de la región en 2025: 

  • México: 2,0 por ciento.
  • Brasil: 2,4 por ciento.
  • Colombia: 2,5 por ciento.
  • Chile: 2,5 por ciento.
  • Perú: 2,9 por ciento.
  • Ecuador: 3,2 por ciento.
  • Venezuela: 0,5 por ciento.
  • Bolivia: 0,6 por ciento.
  • Paraguay: 4,4 por ciento.
  • Uruguay: 2,5 por ciento.

FMI
Fondo Monetario Internacional (FMI): Créditos: Reuters

¿Qué pasa con Colombia?

El pronóstico para Colombia es ligeramente superior al que se determinó en abril de este año, el cual era en 2,4 por ciento, y se dio una revisión al alza de 0,1 por ciento.

Hace apenas dos semanas el directorio ejecutivo del FMI concluyó la consulta del Artículo IV —como se conoce a la evaluación anual que hace el organismo a sus países miembros— para Colombia. En su informe el FMI mencionó que el país está ingresando a un año preelectoral en un contexto económico mixto marcado por el fortalecimiento del crecimiento económico y avances en la reducción de la inflación y la pobreza, pero también por el debilitamiento de la posición fiscal.  

Según la entidad, la proyección de crecimiento de 2,5 por ciento en 2025 viene acompañada de una moderación en los pronósticos a lo largo de los siguientes años “a causa del ajuste fiscal previsto” por el Gobierno en los siguientes años, tras lo cual convergerá gradualmente hacia su tasa potencial. De hecho, para 2026 el pronóstico de crecimiento está en 2,3 por ciento.

La situación fiscal ha sido el tema central de las alertas de varios expertos. Según el FMI, para volver a instaurar la regla fiscal en 2028 deberán realizarse esfuerzos substanciales de consolidación fiscal.

Además, en días pasados, las autoridades colombianas anunciaron su decisión de cancelar el acuerdo de la Línea de Crédito Flexible (LCF) del FMI que Colombia tenía vigente desde abril de 2024.

Según la información oficial que entregaron el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda, la decisión se tomó “dado que el acceso a los recursos ha sido suspendido por parte del organismo desde el pasado 26 de abril de 2025 y seguirá suspendido hasta el vencimiento del acuerdo vigente, según la evaluación llevada a cabo en la consulta del Artículo IV”.

La línea de crédito flexible es un instrumento financiero que diseñó el FMI para facilitar el financiamiento anticipado y flexible a los países miembro que, a criterio de la entidad: “cuentan con marcos de política macroeconómica muy sólidos y un historial favorable de desempeño”. Tener acceso a esta línea le da un acceso inmediato a los países beneficiados a recursos del Fondo Monetario Internacional para atender presiones en su balanza de pagos y otros riesgos externos.

En palabras sencillas, es una especie de seguro o de cupo de financiamiento en caso de necesitar estos recursos que le da al país un colchón con liquidez ante situaciones adversas. Desde 2009 Colombia era uno de los países favorecidos con esta línea de crédito especial, durante este tiempo firmó diez acuerdos de renovación, e hizo uso de esta durante una oportunidad, en la pandemia.

En abril de 2024, el FMI le renovó dicha línea de crédito para el país por un cupo de 8.100 millones de dólares y un plazo de dos años. En su momento, el exministro de Hacienda Ricardo Bonilla dijo que la decisión del FMI era “un voto de confianza por la solidez del país en sus fundamentales y política económica”.

Sin embargo, este año la entidad anunció que la continuidad de la línea estaba sujeta “a la consulta del artículo IV y a la revisión de mitad de periodo para la línea de crédito flexible”. Este año, la revisión del Artículo IV, que suele darse generalmente a mediados de febrero, se prolongó por varios meses, y la entidad enfatizó en sus comunicaciones sobre la situación fiscal de Colombia.

En las reuniones del 2025 no estará presente el ministro de Hacienda, Germán Ávila, pues en días pasados renunció a su visa estadounidense en solidaridad con el presidente Gustavo Petro. El ministerio de Hacienda le confirmó a CAMBIO que en las reuniones anuales de este año estarán presentes los delegados permanentes de Colombia ante estos organismos y se está evaluando en este momento si es necesario enviar delegados adicionales.

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