
Papas, pleitos y aranceles: la disputa jurídica que Colombia perdió ante la Unión Europea por posibles cobros excesivos
La Organización Mundial del Comercio determinó que el país estableció tasas por encima de los márgenes permitidos a papas congeladas provenientes de Bélgica, Países Bajos y Alemania. La Unión Europea alegó por perjuicios económicos en exportaciones valoradas en más de 19,3 millones de euros.
Por: Jonathan Beltrán
Las papas fritas congeladas están en el centro de un conflicto internacional, en el que Colombia perdió una disputa con la Unión Europea por la imposición de aranceles a este producto. En su investigación, la Organización Mundial de Comercio concluyó que, durante varios años, el país violó acuerdos clave al fijar las tasas mediante una metodología errónea que habría dificultado la cooperación económica con socios europeos.
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En 2019, la Unión Europea inició la reclamación tras identificar supuestas irregularidades en las medidas antidumping impuestas por Colombia a las importaciones de papas conservadas provenientes de Bélgica, Países Bajos y Alemania. Según la organización, las tasas arancelarias han afectado el intercambio comercial y generado millonarios perjuicios económicos.
En marzo de 2023, ambas partes consolidaron un acuerdo en el que se estableció un periodo de diez meses para implementar los ajustes recomendados por la Organización Mundial de Comercio. Sin embargo, para la Unión Europea, Colombia habría incumplido una vez más los pactos alcanzados debido a la falta de entrada en vigencia de las nuevas tasas.

En su reclamación, la asociación europea acusó al país de crear o exagerar de forma artificial los métodos establecidos para calcular los valores impuestos a exportadores de papas fritas congeladas. Entre los argumentos presentados en la acción legal, se plantea una vulneración a las obligaciones del Acuerdo Antidumping y a los términos definidos en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio.
La Organización Mundial del Comercio (OMC) revisó los argumentos de estas partes y, finalmente, determinó que Colombia cometió errores en el cálculo de los aranceles y cobró tasas superiores a las definidas para el intercambio. “El Ministerio de Industria y Comercio actuó de manera incompatible con las obligaciones aplicables”, se lee en una de las conclusiones del caso.
Las razones por las que Colombia perdió pleito internacional con la Unión Europea
En desarrollo de la disputa legal, el Estado colombiano ha sostenido que la acusación de la Unión Europea se centra en un paso específico del cálculo de los aranceles, que el país considera intermedio y necesario. En ese sentido, se ha expuesto que la metodología actual es una herramienta técnica para garantizar que los precios sean comparables con la producción nacional y permitan garantizar los derechos de los consumidores.

La OMC también reconoció que el país ha explicado que el proceso para fijar las tasas se adelantó de forma adecuada debido a que se ajustaron los valores de manera transparente. No obstante, el equipo de revisión de la organización internacional consideró que el país no proporcionó suficiente evidencia para demostrar que los valores arancelarios se establecieron de forma objetiva.
El centro del conflicto está en cómo Colombia calculó los aranceles a las papas fritas congeladas. Para la Unión Europea, en lugar de comparar cada precio de exportación con su equivalente en el mercado interno de forma justa y equilibrada, Colombia hizo un promedio general de los precios internos y lo equiparó con un promedio de los precios de exportación.

En su alegato, la asociación europea sostuvo que ese cálculo presenta de forma errónea las diferencias entre los precios locales y los de exportación, por lo que los aranceles fueron exagerados y derivaron en tasas más altas de lo permitido. En ese sentido, para la parte demandante, la medida habría afectado a exportadores europeos, aumentado el valor de su producto en el país y reducido la competitividad.
Papas bajo presión: la respuesta del Ministerio de Comercio sobre la nueva decisión en el pleito
En la más reciente etapa de la disputa jurídica internacional, la OMC determinó que Colombia debe implementar en un periodo razonable los ajustes a las tasas arancelarias impuestas a papas congeladas importadas de la Unión Europea (UE), debido a que la asociación ya ha advertido sobre perjuicios económicos en exportaciones valoradas en 19,3 millones de euros.

La Comisión de Comercio y Seguridad de la UE reportó que las tasas arancelarias por encima de los márgenes permitidos habrían afectado el 85 por ciento de las exportaciones de papas fritas por parte de sus países miembros. Además, la disputa también se centra en la ampliación hasta septiembre de 2027, con posibilidad de nuevas prórrogas, de los valores cobrados por el envío de esos productos.
En respuesta a la decisión de la OMC, el Ministerio de Comercio reconoció que esa organización encontró que el país no aplicó la metodología más adecuada para evitar un desbalance comercial. Sin embargo, la cartera insistió en que el país ha cumplido con los acuerdos previstos y destacó que en la nueva decisión se hayan descartado otras pretensiones.

“Colombia cumplió con sus obligaciones del Acuerdo Antidumping de la OMC en lo relacionado con la comparación equitativa, justa y objetiva entre el precio de exportación y el valor normal del producto, así como con la realización de una investigación transparente y verificable”, explicó el Ministerio de Comercio.
Finalmente, el Gobierno nacional tendrá que adelantar las revisiones solicitadas por la OMC para evitar incurrir en nuevos incumplimientos que podrían escalar la disputa y derivar en sanciones económicas. De hecho, en su alegato, la UE anticipó que podría adoptar medidas para compensar los perjuicios millonarios ocasionados por el presunto cobro excesivo de aranceles.
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