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Candelaria floras
Crédito: Colprensa. Un servicio exequial puede llegar hasta los $50.000.000. millones de pesos.
Economía

El costo de la muerte en Bogotá: de los servicios privados a los subsidios públicos

María del Pilar Rojas, directora ejecutiva de la Corporación Remanso, afirma, “un buen servicio funerario garantiza un buen inicio de los procesos de duelo para las familias”. No obstante, no todos los bogotanos pueden acceder a un servicio exequial de calidad, debido a que su costo puede llegar hasta los 50 millones de pesos.

Por: Manuela Cardozo

La muerte de un ser querido siempre es una situación difícil de afrontar, en la que al dolor y la ausencia se le suma el enorme costo que pueden llegar a tener los servicios exequiales. De acuerdo con cifras del sector funerario, solamente el lote para el entierro puede costar hasta 60 millones de pesos.

María del Pilar Rojas, directora ejecutiva de la Corporación Remanso, una entidad gremial encargada de agrupar al sector funerario de Colombia, afirma que en una funeraria privada el servicio exequial más directo y económico puede estar entre los 4 y 7 millones de pesos. No obstante, en un país donde  l 45,7 por ciento de la población gana menos de 1.423.500 pesos al mes, según el Dane, para muchos el costo de un funeral puede representar más de tres meses enteros de su salario.  

Mientras tanto, un solo lote a perpetuidad, adquirido para el entierro permanente e indefinido de una persona sin necesidad de ser renovado periódicamente, puede costar entre 55 y 60 millones de pesos, dice Rojas. Quienes no lo tengan, en su lugar, deben alquilar el espacio por un periodo determinado. Después, el cuerpo debe ser exhumado o, de lo contrario, pagar la renovación.

Para hacer comparación, en ciudades como Lima, el costo de un funeral varía entre 1.457.11 y 2.2417.14 millones de pesos. Esto quiere decir que morir en la capital colombiana y adquirir un servicio privado puede resultar tres veces más caro que en la peruana.

Exequias en Bogotá.
Crédito: Colprensa. Exequias en Bogotá.

Estos costos son distintos porque dependen del país, el destino final que escoja la familia y las prácticas culturales alrededor del funeral. Factores como la disposición final del cuerpo, la calidad del ataúd o la urna, la funeraria escogida, la velación, la preparación del cuerpo y su traslado, influyen en el precio final. 

Aunque el precio depende de la calidad y servicios de las exequias, Rojas afirma: “Hay tantas funerarias en el país que desde Remanso buscamos que en las regiones y en el territorio las funerarias se preocupen por prestar el mejor servicio y por atender a la comunidad doliente. A veces los empresarios capitalizan el dolor que las familias están pasando por la pérdida de sus seres queridos”.

Servicios funerarios distritales

Frente a los precios elevados del sector privado, los servicios distritales son una alternativa más económica para quienes no pueden cubrir un funeral costoso. La Alcaldía de Bogotá cuenta con servicios cuyos precios son más económicos. A diferencia de los funerales privados, este servicio varía entre los 584.000 y los 935.000 pesos e incluye la inhumación y el lugar de sepultura o descanso.

En los servicios distritales, algunos elementos adicionales como flores o ceremonias religiosas no están incluidos y se cuenta con menos alternativas. Además, los lotes o cenizarios son de materiales más funcionales y resistentes, mientras que en organizaciones privadas los materiales más comunes son el mármol y el granito. Muchos también son en arriendo, lo cual significa que, a los cuatro años, se tiene que volver a pagar una renovación, según la Alcaldía de Bogotá. 

Con todo, el costo puede representar una inversión del 40 por ciento de un salario mínimo sin subsidio de transporte. Una cifra que 439.000 personas en Bogotá en 2023 no habrían podido pagar porque se encontraban debajo de la línea de pobreza reportada por el Dane, que para esa fecha era de 435.375 pesos. 

Así, incluso estas cifras pueden llegar a ser impagables en muchos hogares. Por ello, históricamente el distrito ha ofrecido subsidios funerarios dirigidos a poblaciones en condición de vulnerabilidad. En el pasado, para quienes no puedan costear los servicios distritales por sí solos, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos ofrecía diversas ayudas con descuentos del ciento por ciento, 85 por ciento y 75 por ciento a distintos grupos en condición de vulnerabilidad. 

No obstante, la entidad le dijo a CAMBIO que en este momento “no   cuenta   con   aprobación   de   recursos   para   ofrecer   subsidios funerarios   a   la   población   en general.   La   cobertura   de   costos   funerarios únicamente se brinda a víctimas del conflicto armado o a miembros de la población gitana”

La ayuda que hoy entrega el distrito la da la Subdirección de Identificación, Caracterización e Integración (ICI) de la Secretaría Distrital de Integración Social. Estas ayudas están diseñadas como un “apoyo transitorio y oportuno a quienes lo necesiten para afrontar la situación de calamidad funeraria”, o residentes bogotanos que sean “familiares de una persona fallecida que no tenga recursos suficientes para los gastos funerarios”. 

Sin embargo, este no es un beneficio universal. Los subsidios están destinados principalmente a víctimas del conflicto armado y personas en condición de vulnerabilidad extrema o pobreza. 

Cementerio en Bogotá.
Crédito: Colprensa. Cementerio en Bogotá.

Aunque los subsidios cubren cerca del 90 por ciento de los gastos, convirtiéndose en un alivio para personas en condiciones de pobreza extrema, la persona que lo solicita debe estar registrada en el sistema Sirbe, y no puede tener un seguro exequial. Lo último es importante porque en Colombia los seguros funerarios o previsiones exequiales suelen incluirse en las facturas de los servicios públicos como el agua y el gas.

Seguros exequiales

Estos planes de previsión exequial son un servicio que permite planificar y cubrir los gastos de un funeral para brindar tranquilidad financiera a las familias en momentos de duelo, según la Funeraria Gaviria. Esta es una estrategia que ha tomado mucha fuerza en Colombia durante los últimos años.

La idea nació en Antioquia, en los años cincuenta y sesenta con la figura de la mutualidad. “Las mutuales eran organizaciones de los barrios o de las comunidades donde se hacían unos ahorros, que luego servían para pagar los temas funerarios cuando alguno de los integrantes de esa comunidad fallece”, sin embargo, a diferencia de otras prácticas en las que se recolectaba el dinero después del fallecimiento, “la filosofía de las mutuales era no esperar a que alguien falleciera para hacer una recolecta. En las mutuales dicen: ‘No vamos a esperar que haya un fallecimiento para hacer una recolecta, sino que vamos a generar un ahorro’”, relata Rojas.  

Sepelio.
Crédito: Colprensa. Sepelio en Bogotá.

Con estas organizaciones surge la práctica de asegurar la cobertura de los gastos de entierro antes de que la persona fallezca, aliviando así la carga económica de la familia. Además, resultan más económicos que simplemente contratar un servicio directo después del deceso. 

“Algunas funerarias tienen un plan élite o un plan oro, un plan básico y un plan intermedio, con diferentes ofertas para el consumidor. De lo que nosotros conocemos puede haber planes de previsión exequial que estén entre los 35.000 y los 70.000 pesos mensuales”, dice Rojas. 

Un estudio de Fenalco en 2013 determinó que solo el 32 por ciento de los hogares colombianos no contaban con este seguro. Hoy, 12 años después, Rojas afirma, “quienes no tienen planes de previsión exequial suelen ser las personas de los estratos más altos porque ellos tienen seguros de vida o planes de medicina prepagada que incluyen un servicio funerario”. 

Por su lado, estos seguros de vida tienen un alcance amplio y proporcionan una suma de dinero frente al fallecimiento de la persona asegurada. Más aún, “esta póliza representa una garantía de tranquilidad al momento de enfrentar situaciones difíciles, como la muerte de un familiar o su incapacidad, siendo esta la persona asegurada”, dice la organización Mapfre. Por otro lado, la medicina prepagada es un servicio de salud voluntario y adicional a la EPS, que ofrece una red de clínicas y profesionales más amplia a las Entidades Promotoras de Salud, según dice Seguros Bolivar.

Ahora bien, en algunos casos los reembolsos de estas pólizas se pueden usar para cubrir los gastos de las exequias.

Cementerio en chapinero
Crédito: Colprensa. Cementerio en Bogotá.

Cuerpos de personas no identificadas

Aún queda una franja de la población que no accede ni a planes, ni a seguros, ni a subsidios. En esos casos extremos, la responsabilidad recae en el Estado, a través de Medicina Legal y los cementerios distritales. Estos son los cadáveres de personas sin identificar ni reclamar que permanecen en el Instituto de Medicina Legal. Según datos de esta entidad, entre 2014 y 2016, 103 fallecidos no fueron reclamados en Bogotá, mientras que, para el 10 de septiembre de 2025, en los registros públicos aparecen 64 personas fallecidas sin familiares conocidos.

Usualmente en estos casos los cadáveres se mantienen en custodia de la organización durante un tiempo, después del cual son trasladados a un cementerio distrital para su inhumación en calidad de desconocidos o no identificados, dice Medicina legal.

Según la resolución número 5194 de 2010, todos los cementerios deben disponer de un área de inhumación para cuerpos de personas no identificadas o no reclamadas. En estas áreas es donde se sepulta a estas personas bajo parámetros establecidos por el acto administrativo.

Sepelio en Bogotá.
Crédito: Colprensa. Sepelio en Bogotá.

Principalmente, en este se destaca la dignidad humana y el derecho fundamental a ser identificado, por lo que los cadáveres se sepultan en lotes individuales y no fosas comunes. Adicionalmente, las bodegas asignadas deben estar marcadas con mínimo algún dato de individualización, ya sea los dígitos del protocolo de necropsia, los dígitos del acta de inspección del cadáver o la fecha de la necropsia, en los casos en lo que el cuerpo no presente una identificación. 

“El médico legista debe llevar una custodia rigurosa de todos los elementos asociados a los individuos y hacer la entrega de los cuerpos de cadáveres (NN) con sus respectivas prendas a la administración del cementerio, que a su vez, debe asegurarse de inhumar el cuerpo con las prendas correspondientes, ya que estas pueden aportar evidencias para su eventual identificación”, dice la resolución.

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