
Gobierno sigue apostándole a la deuda para financiar sus cuentas. ¿Cuál es el riesgo de la nueva emisión autorizada por 152 billones de pesos?
Un nuevo decreto del Ministerio de Hacienda autoriza otra billonaria emisión de títulos de deuda, en esta ocasión para financiar el presupuesto general de 2026. Los expertos ven con preocupación el manejo del endeudamiento del país. ¿Cuál es el plan del Gobierno?
Las cuentas públicas colombianas están en estado crítico y el Gobierno sigue moviendo fichas para tratar de ajustarlas. Tras la polémica venta directa de TES –los bonos de deuda del Gobierno colombiano– por 23 billones de pesos que hizo el Ministerio de Hacienda el pasado 19 de diciembre a un único comprador, ahora el Gobierno busca financiar al presupuesto general de 2026 y otros gastos con esta misma fórmula.
Para este año el Gobierno tiene un ‘hueco’ de 16,3 billones en su presupuesto general, cuyo monto asciende a 547 billones de pesos. Dado que el Congreso no le dio luz verde a la reforma tributaria con la que el Ministerio de Hacienda buscaba esos recursos, el Gobierno decretó un estado de emergencia económica que le permitió, vía decreto, revivir esos impuestos.
Pese a ello, el ministro Germán Ávila sigue haciendo malabares con las finanzas públicas y por eso, a través de un decreto con fecha del 30 de diciembre de 2025, el 1478, el Gobierno autorizó una emisión por 85 billones de pesos en títulos de tesorería (TES) “destinados a financiar apropiaciones del Presupuesto General de la Nación de la vigencia fiscal del año 2026”.
En ese mismo decreto también se autoriza otra emisión, por 67 billones, “destinados a financiar operaciones temporales de tesorería”. Es decir, en total se contempla la emisión de deuda de 152 billones por medio de esa normativa.
En el texto, además, se menciona que, si el cupo previsto para el presupuesto de 2026 no se utiliza en esta vigencia presupuestal, podría utilizarse en 2027.

Los problemas de una nueva emisión de deuda
Si bien el Ministerio de Hacienda no ha emitido de manera oficial estos bonos de deuda, la autorización de la operación reforzó las preocupaciones de varios expertos y figuras de la política económica nacional.
“Es absolutamente absurdo”, aseguró el exministro de Hacienda y de Comercio, y actual rector de la Universidad EIA, José Manuel Restrepo. Para el exministro, hacia adelante viene “una locura en déficit y deuda pública”, y advierte que llegarán a récords históricos y generarán severas dificultades fiscales.
“Es peor para el déficit, peor para la deuda, peor para las finanzas públicas, peor para la inversión y peor para el crecimiento. ¡Es tenaz!”, cuestiona el exministro.
En las primeras semanas del año se espera que el ministerio presente el Plan Financiero para este año y se actualicen las estimaciones de deuda y déficit del Gobierno. Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) que se presentó en junio pasado, para 2026 la proyección de déficit fiscal estaba en 6,2 por ciento y la de deuda en 63 por ciento del PIB, un nivel alto en relación con los históricos de la economía colombiana.

Pese a ello, a los expertos les preocupa cómo puedan verse afectados estos valores ante la negativa del Gobierno de recortar sus gastos y por el nuevo foco que le está dando a la deuda.
Juan David Ballén, director de Análisis y Estrategia de la comisionista de valores Aval Casa de Bolsa, explica que los países con déficit suelen financiarlo mediante la emisión de deuda pública, pero el problema de Colombia radica, según el experto, en que dicha emisión “se está realizando sin un rumbo claro”, tras la suspensión de la regla fiscal.
“El país ha intentado dar solución al problema fiscal enfocándose únicamente en el ingreso, es decir, a través de reformas tributarias; sin embargo, es momento de evaluar ajustes en el gasto público, ya que, si el saldo de la deuda continúa creciendo sin control, aumentarán aún más el riesgo país, el costo del financiamiento y la probabilidad de impago, comprometiendo la sostenibilidad financiera del país”, comenta Ballén.
De igual forma, David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, menciona que, si se mira en perspectiva, este cupo de endeudamiento está alineado con las mayores necesidades de financiamiento del Gobierno, que en 2025 tuvo que incrementar significativamente el cupo de emisiones ante la estrechez de caja.
“Inicialmente se contemplaban 68,8 billones en TES, pero finalmente fueron 95,8 billones, casi un 40 por ciento más del monto propuesto y el nivel más alto en la historia”, menciona Cubides. Por ello, advierte el economista, es posible que este cupo vuelva a aumentar este año, en la medida en que la situación fiscal así lo demande.
“De hecho, con la emisión directa de 23 billones de pesos que se hizo finalizando 2025, parte del cupo de 85 billones de este año ya se consumió, lo que refuerza la expectativa de aumentos de cupo a lo largo del año”, dice Cubides.
El experto, así como otras figuras y analistas del sector, está a la espera de la publicación del Plan Financiero de 2026, prevista generalmente en los últimos días de enero y principios de febrero, un documento que le dará al mercado más información al respecto sobre las necesidades de financiamiento del Gobierno.
Si a las emisiones de deuda se suma un aumento de tasa de interés de parte del Banco de la República, se podría ver afectada la percepción de riesgo país, lo que, según Cubides, también podría terminar afectando la liquidez del Gobierno y generar presiones al momento de cumplir con estas obligaciones de corto plazo.
Por ahora el Gobierno no ha oficializado su emisión, pero persisten las alertas en el frente fiscal, considerado por muchos expertos como el mayor problema económico del Gobierno para este año.
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