
Intoxicaciones por alimentos o licor en Semana Santa: qué hacer y cómo actuar a tiempo
Con la llegada de Semana Santa, miles de personas se movilizan para descansar y disfrutar de la gastronomía típica de la temporada. Sin embargo, el consumo de alimentos en mal estado o el exceso de licor pueden convertir estos días en una emergencia de salud. Conozca aquí cómo evitarlo y cómo actuar si se presentan intoxicaciones.
Por: Nataly Ríos
En Semana Santa aumentan los viajes, las reuniones familiares y el consumo de alimentos como mariscos y bebidas alcohólicas. Pero detrás de esta temporada de descanso también se esconden riesgos para la salud, como las intoxicaciones por comida en mal estado o el exceso de licor. Según la doctora Liliana Rojas y docente de la Fundación Universitaria Juan N Corpas, las intoxicaciones más comunes en esta época están asociadas tanto a los cambios en la dieta como a las condiciones en las que se preparan y consumen los alimentos.
“Las razones más comunes por intoxicación tienen que ver con el cambio de consumo habitual de alimentos, debido a las diversas culturas gastronómicas que se disfrutan en los viajes y, sobre todo, en esta temporada en la que se demanda mucho pescado y mariscos, que por lo general son sensibles sobre todo si se rompe la cadena de frío. Además de esto, durante los recorridos de los viajes se come demasiado en restaurantes, lugares que no siempre cuentan con salubridad y buena higiene”, advirtió Rojas.

Otro de los riesgos para la salud durante la temporada de vacaciones está relacionado con el consumo de alcohol. Es habitual acompañar las comidas con cerveza o incluso excederse en la ingesta de licor en estos días de descanso. Sin embargo, muchas veces se pasa por alto verificar con detalle lo que se compra, lo que aumenta el riesgo de adquirir bebidas adulteradas, especialmente en épocas de alta demanda.
¿Cómo identificar una intoxicación y qué hacer?
Los expertos advierten que cuando se consumen alimentos en mal estado, como suele ocurrir especialmente con pescados, los síntomas pueden aparecer de forma rápida e intensa. Entre los más comunes están el vómito, la fiebre, el dolor abdominal y la diarrea persistente y difícil de controlar. Estas señales suelen manifestarse pocas horas después de haber ingerido el alimento contaminado.
Igualmente, la doctora afirmó que en caso de presentar una intoxicación alimentaria, se aconseja que las persona se hidrate muy bien, además de guardar reposo: “La persona afectada debe evitar consumir alimentos por lo menos 24 horas o solo cumplir con una dieta líquida, mientras se presenta la recuperación. Además**, por ningún motivo debe automedicarse con pastillas para el dolor o para detener la diarrea, ya que, esto interrumpe el mecanismo natural del cuerpo para limpiarse. Si estos síntomas se presentan en un niño, que enfrenta más de cinco episodios, en seis horas, se debe acudir de inmediato a urgencias”.**

Por otro lado, cuando la intoxicación está relacionada con el consumo de licor adulterado, es importante reconocer algunos síntomas clave como visión borrosa, dolor de cabeza intenso, confusión, vómito y, en los casos más graves, pérdida de la visión o paro cardiorrespiratorio.
Ante esta situación, los expertos aseguraron que se debe suspender de inmediato el consumo y acudir a un servicio de urgencias, ya que este tipo de intoxicación suele estar asociada a la presencia de metanol, una sustancia tóxica que resulta de la mezcla de alcohol industrial con componentes que imitan el licor apto para el consumo.
La docente de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, explicó que así no haya presentado una intoxicación por cambios en la alimentación o el consumo de alcohol, es importante retomar hábitos saludables al finalizar las vacaciones. Recomienda optar por una dieta equilibrada, rica en antioxidantes presentes en frutas y verduras, e incluso considerar prácticas como el ayuno intermitente.

“Teniendo en cuenta el desorden alimenticio en Semana Santa, se deben consumir alimentos lo más naturales posibles, evitar el alcohol por largo tiempo, además de recuperar el patrón del sueño perdido en los festejos”, comentó Rojas.
La especialista concluyó que el problema no radica en la temporada de vacaciones, sino en los excesos que suelen permitirse durante estos días. Por ello, insiste en la importancia de estar atentos a los lugares donde se consumen alimentos y bebidas, así como tomar decisiones responsables en nuestra alimentación.
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