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Espermatozoides en el espacio
Ciencia

¿Es posible que los espermatozoides se desorienten en el espacio?

Investigaciones adelantadas en el laboratorio sugieren que en estado de gravedad cero los espermatozoides cambian su comportamiento.

Por: María Fernanda Gutiérrez

Ahora que los viajes al espacio se proponen como alternativas turísticas se inician estudios relacionados con el comportamiento de las actividades humanas en condiciones en los que la gravedad y en general el medioambiente es distinto al de la Tierra. “A medida que avanzamos hacia una existencia como especie que viaja por el espacio es fundamental comprender cómo la microgravedad afecta las primeras etapas de la reproducción”, afirmó el profesor asociado John Culton, director del Centro Andy Thomas para Recursos Espaciales de la Universidad de Adelaida, en Australia.

Esta premisa surge tras la confirmación de diversos hallazgos en modelos que simularon el ambiente reproductivo de varias especies, entre ellas la humana. Uno de estos estudios utilizó un clinostato 3D, un dispositivo desarrollado por el doctor Giles Kirby en Firefly Biotech que emula la ingravidez espacial. En dicho entorno se observó que los espermatozoides perdían su orientación. Al someterlos a un laberinto que imitaba el tracto reproductivo femenino, se registró una reducción significativa en el número de espermatozoides que lograron completar el recorrido en condiciones de microgravedad en comparación con el grupo control que estaba sometido a la fuerza de gravedad terrestre. Este fenómeno fue independiente del origen o la morfología del espermatozoide, lo que sugiere que la desorientación no se debe a fallos en su capacidad de moverse sino a otros factores ajenos a él.

No obstante, al añadir progesterona al medio –hormona esencial para la gestación–, se incrementó el número de espermatozoides capaces de superar los efectos adversos de la microgravedad.

Por otro lado, al evaluar la fecundación y el desarrollo embrionario, la doctora Nicole McPherson reportó una reducción del 30 por ciento en la tasa de éxito de óvulos murinos fecundados tras cuatro horas de exposición a la ingravidez. La exposición prolongada resultó aún más crítica, provocando retrasos en el desarrollo y una disminución de las células precursoras del feto en etapas tempranas. Este estudio, liderado por la doctora McPherson en el Instituto de Investigación Robinson de la Universidad de Adelaida, es el primero en demostrar que la gravedad es un factor determinante tanto en la quimiotaxis/orientación espermática como en la viabilidad del desarrollo embrionario.

Fuente:
Human sperm may get lost in space
Adelaide University  

María Fernanda Gutiérrez
Viróloga, divulgadora científica.
Directora general de INNCISO SAS
Innovación, Ciencia y Sociedad
maria.fernanda.gutierrez@innciso.org

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