
Esta es la roca pintada de besos de la Plazoleta del Rosario, que convoca a una ‘Besatón’ el 7 de noviembre
‘El peso de los besos’, obra del irreverente artista bogotano Iván Argote, ha sido uno de los atractivos de la Bienal de Arte de Bogotá.
Carmen Cecilia Fernández, la dulcera más antigua de la Plazoleta del Rosario, no entiende qué quiere decir “ese bulto” que ubicaron en el sitio donde por años estuvo el bronce de Gonzalo Jiménez de Quesada, hasta que, en mayo de 2021, en los hervores de la pandemia del coronavirus y del Paro Nacional, lo derribaron indígenas de la comunidad Misak. Tampoco sabía que la estatua era la del conquistador que fundó a Bogotá. La dulce Carmencita solo tiene ojos para sus golosinas.
“El bulto”, que la dulcera ignora, se llama El peso de los besos, y representa un monolito cubierto de ósculos de labial: una obra conceptual del artista bogotano Iván Argote Calderón, residente en París, que hace parte del circuito de la Bienal Internacional de Arte de Bogotá. Aunque la figurada roca no ha tenido el interés mediático que merece, sí ha despertado la curiosidad de jóvenes, la mayoría estudiantes, que a diario les estampan besos con pintalabios.
En la Plazoleta del Rosario, cita obligada de negociantes de esmeraldas, el murrallero Lisandro Gordillo, de Guayatá, Boyacá, reconocido con el apodo de Kan Kan, una suerte de blacaman que hubiera merecido un minuto de fama en la serie de Cien años de soledad, se peina su luenga barba que está pintada con el tricolor nacional.
-Don Kan Kan -le pregunto-, ¿usted sabe del significado de esta roca?
-Ni idea. Ahí la dejaron, pero ignoro para qué sirve.
-Y qué le sugieren los besos pintados de labial.
-Hummn, ahí sí me la puso de pa'arriba. Mejor que le hubieran pintado esmeraldas, que es con lo que aquí trabajamos.
-¿Recuerda el nombre de la estatua que antes había en ese mismo sitio donde está la roca?
(Kan Kan se acaricia la barba mientras trata de acordarse).
-Esa era la de Gonzalo... Gonzalo... Gonzalo ¿qué?
-¡Gonzalo Rodríguez Gacha!-, repunta de la nada un compinche de Kan Kan, y los dos estallan en carcajadas.
Entre tanto, una pareja de jóvenes sube al pedestal para imprimir sus besos en el monolito. Aprovecho para formularle la misma pregunta a uno de ellos.
-Qué interpretación le puede dar a esta obra…
-Que solo el amor nos puede salvar de todo lo tóxico que estamos viviendo -responde Brayan, estudiante de Arquitectura-. Estamos agotados de tanto odio y rivalidad, además de las cargas y las confusiones que nos deprimen a diario. Me parece que es el mensaje que quiso expresar el autor. El arte no pretende arreglar nada. Más que respuestas, el arte sugiere preguntas que quizás nunca nos habíamos hecho.

Ternura radical
En la instalación El peso de los besos, creada por el artista Iván Argote para la Bienal Internacional de Arte y Ciudad 2025, el creador propone una intervención monumental que sugiere las posibilidades de encuentro. La obra consiste en un enorme monolito de seis metros de altura, cubierto de besos con labial rojo, hechos por el artista y otros visitantes, inspirada en una fotografía de 2012, en la que Argote besa una piedra en el río Supatá.
Para la construcción de la roca, Argote utilizó icopor, poliuretano y barniz, materiales y bastidores de madera, y fue instalada en el pedestal donde, en 2021, fue tumbada la estatua de Gonzalo Jiménez de Quesada. Para los nativos, Quesada y otros colonizadores como Sebastián de Belalcázar (cuya estatua en Cali había sido derribada días atrás), representan usurpación, represión, humillación y muerte.
Argote plantea la necesidad de resignificar la historia a través de acciones participativas que honren la memoria, el amor y el duelo. Su concepto de 'Ternura Radical' actúa como una estrategia de resistencia afectiva que interpela las estructuras autoritarias del espacio público, invitando a imaginar nuevas formas de convivencia, desde el gesto, la lúdica y la efectividad.
“Ternura Radical -define Argote- es un tipo de eslogan que juega con el lenguaje de confrontación, pero llevándolo a un nivel diferente. ¿Qué podría significar ternura en la política? ¿Qué podría significar en el campo del arte, en cuestiones de género raciales y sociológicos, en términos de imagen? ¿En términos de representación del otro? No sé exactamente lo que significa Ternura Radical, pero me gusta el lugar donde esta frase nos trae”.
Conciencia histórica
La práctica artística de Argote se inscribe en una dinámica que desarma los símbolos del poder a través del humor, la emoción y lo cotidiano. Su trabajo ha impulsado una reflexión crítica en torno a la noción de monumento, al tiempo que cuestiona los relatos coloniales y eurocéntricos que han definido la historia del siglo XX, conjugando nociones heroicas que excluyen posibilidades reflexivas para propender por la diversidad.
En su largo camino como pensador y trabajador del arte, Argote ha desarrollado un lenguaje que combina el activismo político, con intervenciones dotadas de ironía, crítica y reivindicación, con el ánimo de promover nuevas formas de conciencia histórica.
Sus obras han dado voz a niños, migrantes y marginales, al habilitar un espacio público incluyente y empático; y su agudo sentido crítico y provocador lo ha llevado a desmitificar jinetes de una heroicidad inmerecida, que la historia insiste en consagrar con un relato que no representa la identidad de los pueblos que han usurpado y violentado en sus gestas de conquista.
En la memoria de sus instalaciones e intervenciones contra monumentos resalta la réplica que, en febrero de 2022, Argote hizo de la estatua de Cristóbal Colón, cuya original se erige en la Plaza de Bolívar, y que lleva el nombre del controvertido navegante. La reproducción exacta, elaborada en corcho, de cinco metros de altura, fue levantada con una grúa de tránsito y paseada a la vista incrédula del público.
“El fingido Colón, suspendido y tambaleante -recuerda el artista-, iluminado por la luz penetrante de Madrid, miraba hacia la gran bandera de España de esta plaza, como despidiéndose. Los transeúntes se restregaban los ojos estupefactos. Ver la estatua, con cuerdas y cintas, anclada al brazo de una grúa común y corriente, arrojaba un increíble espejismo”.
“Aprendiz de bárbaro”
La imagen de esta figura colonial, acostada, amarrada, paseando por los sitios icónicos de la capital ibérica, propone la posibilidad tangible de un cambio en la retórica imperial que, hoy, en pleno siglo XXI, domina los cánones de la historia -sentencia Argote-, que ha trabajado en proyectos con la comunidad Misak.
“Están ahí, omnipresentes, mirándonos desde arriba, con superioridad jerárquica. Nadie ha votado en una ciudad por las estatuas que nos circundan, porque sencillamente no nos representan como para abordar un escrutinio. Lo curioso es que la mayoría son hombres, militares de alto rango que desconocemos, y de quienes nos han contado una narrativa que no corresponde a la realidad, y esto me ha llevado a proponer un diálogo de crítica política, social y cultural”, suscribe el polifacético artista.
En tiempos rudos de exaltaciones supremacistas e inmerecidos monumentos, hay un verso demoledor del poeta colombiano Juan Manuel Roca, inscrito en su poema El arte de mutilar estatuas. Dice así:
Aprendiz de bárbaro, / a veces creo que/ si apagáramos al hombre su ambición de centauro, / si desmontáramos tantos falsos jinetes de las estatuas ecuestres / y solo quedaran en los parques caballos de bronce tras las rejas de lluvia, / podríamos cambiar la pompa de los museos / por la humildad de los establos. / En cuestión de oficio, saber qué parte de una estatua cercenar.
Besatón
Como apéndice de El peso de los besos, la monumental obra de Iván Argote Calderón, de la Plazoleta del Rosario -en cuya instalación fue crucial la colaboración de la Subgerencia Cultural del Banco de la República-, se programó una ‘Gran Besatón’ que se celebrará el 7 de noviembre a partir de las 7 de la noche, con música y concursos, proyectada a incentivar el arte como herramienta vital de convocatoria, resistencia y sanación.
Ya lo dijo Joseph-Beuys, artista conceptual alemán del siglo pasado: “El arte es la única revolución que queda en el poder. Puede trabajar la evolución en la ejecución. Por eso, todo lo que no se ha empezado desde la idea de la libertad de creación, irá siempre mal”.
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