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Esmeraldas colombianas robadas del Louvre
Cultura

Las esmeraldas boyacenses que también fueron robadas del Louvre: un regalo de Napoleón a su esposa

Collar y pendientes de esmeraldas de la emperatriz María Luisa que provendrían de minas de Muzo, del departamento de Boyacá

La Federación Nacional de Esmeraldas de Colombia confirmó que una de las joyas robadas del Museo del Louvre, en París, estaba adornada con 32 exóticas esmeraldas provenientes de Muzo, Boyacá.

Por: Valentina Giannini

El domingo 19 de octubre, alrededor de las nueve de la mañana, cuatro asaltantes forzaron la Galería Apolo del Museo del Louvre usando una plataforma elevadora. Accedieron por una ventana, abrieron vitrinas y, en apenas siete minutos se llevaron ocho piezas de la corona francesa pertenecientes a la época napoleónica y valoradas en más de 102 millones de dólares.

Este martes, la Federación Nacional de Esmeraldas de Colombia (Fedesmeraldas) confirmó que dos de las joyas robadas, un legendario collar y un par de aretes, contenía esmeraldas colombianas provenientes de Muzo (Boyacá), un municipio conocido por sus yacimientos de esmeraldas.

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Policía en las inmediaciones del museo de Louvre luego del robo de ocho joyas de la época de Napoleón | Crédito: Reuters

“La pérdida de esta pieza constituye un atentado contra el arte y la historia de la humanidad, pues las esmeraldas que la adornan son parte esencial del patrimonio cultural de la humanidad”, subrayó Óscar Baquero, presidente de Fedesmeraldas. Según la Federación, se trata de un conjunto que Napoleón Bonaparte regaló a su esposa, la emperatriz María Luisa de Austria en 1810 como obsequio nupcial.

El collar de esmeraldas colombianas robado de uno de los museos más visitados del mundo

De acuerdo con Fedesmeraldas, el collar fue encargado en 1810 al orfebre François-Régnault Nitot, uno de los joyeros más reconocidos del Imperio francés, y formaba parte de un conjunto de joyas que incluía pendientes y una diadema a juego. Según el propio Museo del Louvre, Napoleón se lo obsequió a su segunda esposa, María Luisa, tras separarse de Josefina.

Tras la caída del Primer Imperio, María Luisa regresó a Austria en 1814, devolvió los diamantes y entregó las esmeraldas a su primo, el gran duque Leopoldo II de Toscana. Durante el siglo XX, la joya pasó por transacciones privadas hasta que fue adquirida por la casa Van Cleef & Arpels en 1953 y, más tarde, comprada por el Museo del Louvre en 2004, donde se exhibía como una de las piezas más admiradas del tesoro imperial francés.

Esmeraldas colombianas robadas del Louvre
Collar y pendientes de esmeraldas de la emperatriz María Luisa que provendrían de minas de Muzo, del departamento de Boyacá | Crédito: Fedeesmeraldas

Las esmeraldas colombianas de este collar provienen de las legendarias minas de Muzo (Boyacá), célebres por producir gemas de la más alta calidad. El tono verde profundo, conocido mundialmente como ‘Verde Muzo’, ha adornado durante siglos las coronas y joyas de la realeza europea.

“Las esmeraldas no son simples piedras preciosas, sino un tesoro. El robo del collar de María Luisa representa no solo un perjuicio material, sino un ultraje a un símbolo de la herencia esmeraldífera de Colombia”, indicó la Federación en su comunicado.

Tiara robada de Louvre
Tiara adornada con perlas que lució la emperatriz francesa Eugenia y fue robada del museo de Louvre | Crédito: Reuters

Hasta el momento, las autoridades francesas no descartan la participación de redes internacionales de crimen organizado en el asalto. La Fiscalía de París abrió una investigación por robo agravado por banda organizada y asociación ilícita para delinquir.

¿Qué otras joyas fueron robadas del Louvre?

Además del collar y los aretes de la emperatriz María Luisa, que contenían las esmeraldas colombianas, los ladrones sustrajeron otras siete piezas de alto valor histórico pertenecientes al tesoro imperial francés, expuesto en la Galería Apolo del museo:

  • La diadema de la reina María Amelia y de la reina Hortensia: una corona compuesta por cinco elementos articulados, cada uno con un gran zafiro. En total, contiene 24 zafiros y 1.083 diamantes.
  • El collar de zafiros de la reina María Amelia y de la reina Hortensia: formado por ocho zafiros de distintos tamaños y 631 diamantes.
  • Un par de aretes de zafiro: pertenecientes al mismo conjunto, de diseño imperial y engastados en oro blanco.
  • Un broche con perlas y diamantes: símbolo de la corte de Napoleón III.
  • Una cruz napoleónica con rubíes: pieza conmemorativa del reinado de Luis XVIII.
  • Un anillo ceremonial con incrustaciones de esmeraldas menores y esmalte dorado.
  • Un camafeo imperial con el retrato de Napoleón I: tallado en ónix y rodeado de pequeños diamantes.

La corona de la emperatriz Eugenia fue encontrada afuera del museo. Según las autoridades francesas, los ladrones dejaron caer la pieza, hecha de oro, esmeraldas y diamantes, mientras huían del lugar.

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