
‘Vino la noche’ y ‘Niña Chilapa’, entre los destacados de la MIDBO 2025
La versión número 27 de la muestra internacional culminó después de diez días dedicados al cine de lo real. ¿Cuál es el balance y que le dejó a Colombia?
Por: Rainiero Patiño M.
La versión número 27 de la Muestra Internacional Documental de Bogotá (MIDBO) llegó a su final este fin de semana, tras diez días de programación ininterrumpida. El espacio se abrió como una de las ventanas más importantes para el cine de lo real en América Latina.
La ceremonia de clausura y premiación, realizada en la Cinemateca de Bogotá, reunió a realizadores, programadores e invitados para celebrar una edición marcada por la alta participación, la diversidad de miradas y la fuerza creativa de las nuevas generaciones de documentalistas.
Durante la noche se entregaron dos premios principales. El reconocimiento a Mejor Largometraje Iberoamericano fue para la producción Vino la noche, del director Paolo Tizón. Y el premio a Mejor Cortometraje Nacional fue para Niña Chilapa, de Juana Lotero López. Ambos destacaron por su potencia visual, narrativa y sensibilidad artística. También fueron entregados seis reconocimientos adicionales a diferentes proyectos en desarrollo.
El Mejor Largometraje Iberoamericano fue seleccionado entre diez películas por un jurado conformado por el editor y docente mexicano Alfredo Castro Ortigoza, el crítico y programador colombiano Andrés Múnera Patiño y el sonidista y director Deimer Quintero, quienes resaltaron la coherencia estética y fuerza narrativa de Vino la noche.
Vino la noche es una coproducción entre Perú, México y España, que se desarrolla en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), una zona marcada por el conflicto armado y la militarización. Con una poderosa propuesta visual, el documental reflexiona sobre la obediencia, la masculinidad y la pérdida de inocencia en contextos de guerra, invitando al espectador a mirar de frente la dureza y el absurdo de la disciplina impuesta.

Por su parte, Niña Chilapa fue definida por el jurado como una pieza poética que aborda la infancia y la construcción de la identidad femenina en un territorio atravesado por la belleza natural y la hostilidad del machismo. A través de los ojos de Yulieth, una niña de once años, la película despliega un universo líquido donde el tiempo, las palabras y los sueños se entrelazan como corrientes de agua. La obra fue seleccionada por un jurado integrado por la productora y gestora cultural Alejandra Mosquera, la directora y guionista Patricia Ayala y el artista plástico Roberto Romero (Chirrete Golden).
Otros reconocimientos
La MIDBO también entregó cinco reconocimientos de corte final destinados a impulsar la finalización de proyectos documentales. Los galardonados de esta edición fueron los proyectos: Todo lo que fue de Germán Ayala Guarnizo, La Casa de los Ausentes de Óscar Jaime Molina y Severa Flor de María Jimena Sánchez Granados.
Durante la ceremonia también se anunció el Reconocimiento al Mejor Documental con Archivo Audiovisual Señal Memoria, otorgado a Bajo las banderas el sol, del director Juanjo Pereira (Paraguay), y el Premio Don Quijote de la Federación Internacional de Cineclubes fue para Las voces del despeñadero de Irving Serrano y Victor Rejón.
Esta versión de la MIDBO destacó por la gran acogida del público, que acompañó las proyecciones, charlas y encuentros a lo largo de sus diez días, gracias al compromiso de un equipo que trabajó con pasión para acercar el cine de lo real a diversas audiencias.
Este año, los programadores Juliana Arana, Diana Prada, Pedro Adrián Zuluaga y Juan Pablo Franky, director artístico, construyeron cuatro rutas curatoriales bajo el lema “Tránsitos de lo real”, concebidas como brújulas que permitieron a los asistentes transitar distintas sensibilidades, perspectivas y lenguajes documentales.
Para Franky, “un festival debe dar un plus: no solo escoger películas y presentarlas, sino acompañarlas, dialogar y ofrecer al espectador la opción de encuentro entre visiones”. Entre los momentos más significativos estuvo la visita del cineasta africano Lemohang Jeremiah Mosese, quien por primera vez aceptó una invitación a un festival en Sudamérica. Su presencia en Bogotá, con la presentación de sus películas y una master class, generó un diálogo profundo con el público colombiano.
“Mosese compartió su forma de trabajar el color, los símbolos y las obsesiones que atraviesan sus obras; encontró muchas conexiones entre su país, Lesoto, y la realidad de Colombia”, señaló Franky. Junto a él, el español Óskar Alegría cautivó con tres largometrajes que reivindican la belleza de lo cotidiano y la poesía del azar.
Por su parte, la curadora Mónica Torregrosa sobresalió con la sección Espejos, dedicada al “Saber hacer” como acto de resistencia, que cerró con sala llena en la Alianza Francesa, reafirmando la vitalidad y diversidad que caracterizan a la muestra.
En esta misma línea de intercambio y reflexión, La MIDBO amplió su alcance internacional con la realización del evento “De Valores y Visiones: el potencial del audiovisual en la cooperación entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe”, una propuesta de la Agencia de acción exterior de la UE, organizado en alianza con el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
Para Carmen Viveros, productora ejecutiva y coordinadora académica de la muestra, este encuentro “contribuye a fortalecer las rutas de cooperación de la MIDBO en América Latina, el Caribe y Europa, al tiempo que abre espacios para reflexionar sobre los desafíos de la creación documental en relación con los contextos cinematográficos industriales”.
Más conversaciones
En coherencia con este espíritu de diálogo, el Seminario Internacional de Documental Pensar lo Real, con doce ediciones de trayectoria, coordinado este año por Carmen Viveros y el Coloquio “El giro afectivo en el documental iberoamericano”, coordinado por la profesora Ana María López de la Universidad de Antioquia, articularon reflexiones sobre la memoria, la historia y los desafíos contemporáneos del género, reafirmando el carácter académico de la MIDBO como un espacio que integra pensamiento crítico, formación, creación, diálogo de saberes y redes de trabajo.

Destacaron en estos espacios las reflexiones compartidas, en diferentes diálogos y clases magistrales, por los directores de talla internacional Lemohang Mosese, Jorge Caballero, Susanna Edwards, y los realizadores colombianos Cesar García y Laura Vera; entre otros.
La Sesión de Documental Expandido, titulada “Temperatura de color”, curada por Jorjan Betancourt, reunió diez obras que cuestionan la construcción cultural del color y su vínculo con el tropicalismo, la colonialidad y las representaciones del “sur” en el imaginario global.
A través de instalaciones, performances audiovisuales y experiencias inmersivas, la muestra propuso un diálogo entre arte, ciencia y política que amplía los límites del documental más allá de la pantalla. Entre las piezas destacaron Eurocolor de Moly Bravo, Panorama Exótico de Tae Catalina Low, Calentar la piedra de Alejandra Alarcón y Kene Conexiones de Rodolfo Arrascue, junto a otras obras que conforman un recorrido de cerca de diez horas. La cual extiende su exhibición en la Cinemateca de Bogotá durante todo el mes de noviembre.
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