
'Ajá Tayrona: la Sierra baila con el mar': detalles del festival en Santa Marta que vuelve este 2025
El próximo 6 de diciembre se celebra la segunda edición de Ajá Tayrona en Masaya Tayrona. Este festival une música, cultura y naturaleza en un punto donde la Sierra Nevada de Santa Marta se une con el mar.
Por: Eduardo Arias
En la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta, al oriente del Parque Tayrona y entre las desembocaduras de los ríos Mendihuaca y Guachaca, se encuentra Masaya Tayrona, un hotel que será la sede del Festival Ajá Tayrona, que busca “mantener la esencia samaria, un espacio donde la música y la naturaleza dialogan desde la autenticidad”, como afirman sus organizadores. Además del grupo de artistas que se presentará, el festival también ofrece a los asistentes un mercadillo local en el que artesanos, artistas y creadores del territorio ofrecerán piezas que cuentan historias de la región. Además, uno de los objetivos del evento es elevar la conciencia ambiental no sólo con imágenes, mensajes y reflexiones, sino también con puntos ecológicos, gestión responsable de residuos, uso de envases reutilizables con recargas gratuitas y presencia de personal de acompañamiento ambiental.
Entre la tradición y la vanguardia
Entre las 2 de la tarde y la media noche se presentarán varios artistas. Son ellos Jay Speller, quien combina afro-house y vibraciones caribeñas. Loko Cua Cua, un DJ local y maestro del ‘picó’ que trabaja un sonido callejero, alegre y genuinamente costeño. Desde Cali llega el dúo que integran Marte, cantante, y Lex, DJ y productor. También se presentan Queens Tafari, hermanas bogotanas que se sumergen en el dancehall jamaiquino, y en esta ocasión se unen con África Johary, DJ experta en amapiano (ritmo electrónico sudafricano) y afrobeats. Por su parte, Zapapaya, quien mezcla electrónica y Caribe, se alía con Negra Hawkins, vocalista de raíz que experimenta con el folclor electrónico. Otra figura presente en Ajá Tayrona es Jossman, el Afroking, caleño de nacimiento que se crió en Timbiquí. Cierra la nómina la DJ bogotana Bad Shatta —también conocida como Damytic—, quien trae al festival dancehall y shatta, una expresión del feminismo musical en el Caribe francófono. CAMBIO habló con Ana Palacios, líder de marca y comunicaciones del Festival Ajá Tayrona, acerca de este festival y su relación con las comunidades de esta zona de gran interés ecológico y cultural.

CAMBIO: ¿Cómo nació la idea del festival y desde cuándo se celebra?
Ana Palacios: Ajá Tayrona nació como una forma de celebrar la identidad samaria y la conexión única entre la sierra y el mar. La idea surgió de Masaya Tayrona como un proyecto cultural que mezclara música, arte local y naturaleza, y que mostrara el talento emergente colombiano en un escenario tan simbólico como la playa. Aunque su primera edición fue en 2024, el concepto venía gestándose desde antes: crear un espacio donde lo ancestral y lo contemporáneo se unieran en un mismo ritual colectivo. Es un festival joven pero con un propósito claro: convertirse en un referente cultural del Caribe colombiano.
CAMBIO: ¿Qué retos han enfrentado para realizarlo y cómo los han superado?
A. P.: Al ser un evento en un entorno natural sensible como el Tayrona, el principal desafío ha sido diseñar un festival que sea responsable, sostenible y respetuoso con el territorio. Para lograrlo, hemos trabajado estrechamente con entidades ambientales, proveedores locales y equipos técnicos especializados en producción en áreas protegidas. También fue un desafío consolidar un line up atractivo sin perder la esencia del festival, artistas que representan la mezcla entre raíz, fuerza local y vibra contemporánea. La logística en una zona rural, el transporte y la seguridad fueron otros retos que se superaron aliándonos con productoras, empresas de logística, personal de salud y seguridad, todos ellos certificados.

CAMBIO: ¿Cómo se escogieron los artistas participantes?
A. P.: La curaduría se hizo buscando artistas que conectaran de forma auténtica con el espíritu del Ajá Tayrona: la mezcla entre raíz caribe, sonidos globales y la vibra que nace entre la Sierra y el mar. Por eso elegimos a Jossman, el Afroking, cuya energía en escena es pura fiesta y eleva el festival a su punto más alto; a Zapapaya junto a Negra Hawkins, una dupla donde la electrónica se funde con ritmos tropicales y una voz que es pura raíz, creando una mezcla poderosa y muy propia del territorio; y a Queens Tafari con África Johary, quienes aportan fuerza femenina, dancehall, amapiano y una energía ancestral que despierta al público desde lo más profundo. A ellos se suman Bastian Marte, Loko Cua Cua, Damittik y Jay Speller, proyectos que exploran fusiones tropicales, tambores, electrónica y beats globales, completando un cartel que celebra la identidad samaria y la conexión natural entre cultura, música y entorno.
CAMBIO: ¿Cómo entienden ustedes la relación entre la música que se ofrece durante el festival y la naturaleza?
A. P.: Para nosotros, Ajá Tayrona es un ritual donde la naturaleza no es solo un paisaje sino que es protagonista. La música acompaña lo que sucede en el territorio. Los tambores conversan con la montaña, los beats fluyen como el mar, los atardeceres marcan los momentos más importantes del festival y el entorno invita a celebrar de forma consciente. En Ajá la música está pensada para coexistir con la brisa, la arena y el ritmo natural del Tayrona. Por eso la programación sube de energía conforme cae el sol, respetando la mística del lugar.
CAMBIO: ¿Cómo ha sido la relación del festival con las comunidades locales, las autoridades de Santa Marta y el Parque Tayrona?
A. P.: La relación ha sido colaborativa y muy respetuosa. El festival se concibe como una plataforma para la cultura local, no como un evento aislado. Trabajamos de la mano con autoridades ambientales, de turismo y seguridad; con proveedores de la zona, y también con comunidades culturales y artistas de Santa Marta que han sido parte fundamental de la identidad del festival. La visión es que Ajá Tayrona genere valor local, dinamice la economía y se convierta en un espacio que pertenece al territorio.

CAMBIO: ¿Cuál ha sido la respuesta del público y de las mismas comunidades a esta iniciativa?
A. P.: La acogida ha sido extraordinaria. En su primera edición, el público destacó la autenticidad del festival, la conexión con el entorno y la mezcla de sonidos emergentes. Las comunidades locales han visto el festival como una oportunidad de visibilidad cultural y económica, y el público nacional, y cada vez más internacional, reconoce a Ajá Tayrona como una experiencia distinta, más consciente y conectada con la identidad samaria. Es un festival nuevo, pero la respuesta confirma que hay una demanda real por experiencias que mezclen música, raíz y naturaleza.
Ajá Tayrona: ¡La Sierra baila con el mar!
Sábado 6 de diciembre de 2025
Masaya Tayrona, corregimiento de Guachaca, municipio de Santa Marta
2:00 p.m. – 12:00 a.m.
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