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Cultura

Marlin González, la voz que respira una montaña en el pecho, llega al Julio Mario

Marlin González.

Brahms, pero con el eco de un currulao. Mozart, pero con una niña de El Pajar que canta con el alma de su padre en la garganta. Así es Marlin González, quien, junto a Andrés Felipe Estrada, se presentará el martes 2 de septiembre, a las 8 de la noche, en el Teatro Estudio del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

Por: Redacción Cambio

Cada año, la Fundación Santo Domingo impulsa a jóvenes talentos colombianos a cruzar el Atlántico y formarse en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, una de las instituciones más prestigiosas del continente europeo. Este año, el recital de cámara tiene acento vallecaucano y brillo de metal: Marlin, soprano, nacida en 1995 en Dagua (Valle del Cauca), compartirá escenario con Andrés Felipe Estrada, trompetista bogotano, en un programa compuesto por obras de Chausson, Brahms, Böhme, Clarke, Mozart... y más.

“Mi voz viene de los arrullos de mis tías”, dice Marlín con esa claridad emocional que recuerda por qué el arte no se mide solo por su virtuosismo. Su historia parece sacada de un bolero escrito en clave andina. Creció en una vereda llamada El Pajar, en lo alto de las montañas vallecaucanas, aprendió a cantar de la mano de su padre, músico empírico y corazón de su universo sonoro. De ahí pasó a la Escuela de Música de Chicoral, y más tarde, a la Universidad del Valle, donde descubrió el canto lírico. A los 22 años no había escuchado una sola aria de Mozart. Hoy, canta a Massenet y Strauss de memoria en los salones de la realeza cultural europea.

A su lado está Andrés Felipe Estrada, también becado por la Fundación Santo Domingo, quien como González ha encontrado en la Reina Sofía un espacio para refinar su técnica y hacer sonar su trompeta más allá de las partituras clásicas. En el concierto que presentarán, el diálogo entre voz y metal será tan lírico como político: hay una apuesta por narrar desde el sur, desde lo latinoamericano, desde la raíz.

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Marlin González se presentó el pasado 17 de agosto con la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia en el Festival Petronio Álvarez. Foto: Caterine Alvarado, Orquesta Sinfónica nacional de Colombia.

Marlin narra lo que muchas biografías de artistas prefieren omitir: los sacrificios emocionales. El miedo al fracaso que sintió antes de postularse a la escuela: “ese enemigo interno que te dice ‘no mandes el video'’’. Y sin embargo, también cuenta cómo se convirtió en “la alumna más sobresaliente de su cátedra’’.

“Cuando canto, yo me llevo a mi montaña”, señala la joven cantante. No es una metáfora, es su técnica emocional: se sube al escenario imaginando que su madre le sirve café y su padre afina la guitarra en el patio. Esa escena íntima viaja con ella hasta los grandes auditorios europeos, y se cuela en cada canción.

Es que su voz no es solo una voz lírica. Es un puente. Une a José A. Morales con Rebecca Clarke, a Cecilia Valdés con la condesa Almaviva. “En Cecilia soy celosa, tóxica, intensa. En Mozart, soy más pulcra, más comedida, aunque en el fondo… sí. También quiero amar. En cada obra soy un personaje distinto”, explica, entre risas. En una misma velada puede interpretar a cuatro personajes y lograr que el público no solo los entienda, sino que los sienta.

La identidad colombiana para Marlin no es un adorno, es un lenguaje. Ha investigado el cruce entre el canto académico y las músicas populares del país. En su recital de máster en Madrid, España, interpretó obras de Jaime León, otro compositor colombiano de peso. “Llevo lo mío a todo lo que canto. Así sea Mozart, ahí está lo que aprendí cantando música andina y currulaos con mi papá. Está en el color, en el fraseo, en el cuerpo” concluye la artista.

Este concierto no será solo un desfile de talento joven. Será una declaración. Una puesta en escena de lo que significa hacer música desde la periferia, llegar a los grandes escenarios sin perder el acento, y cantar como si cada nota llevara la memoria de un país.

Marlin González
Martes 2 de septiembre, 8 p.m.
Teatro Estudio del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
Calle 170 No. 67-51.

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