
Estos álbumes fueron lo último hace medio siglo
Rock, pop y algo de jazz y salsa componen esta selección de álbumes editados en 1976 que, por una u otra razón, merecen ser destacados o al menos recordados. Hay para todos los gustos.
Por: Eduardo Arias
En la historia de la música hay años de años. Los que dejan la boca abierta (como 1967, 1970, 1994…) y los que pasan más bien de agache. O dicho de manera más amable, años a los que se les considera de transición. Sin duda, 1976 pertenece a esa segunda categoría. Pero vaya transición. El rock progresivo comienza a colapsar, crece como espuma la euforia por la música disco y el punk-rock muestra ya sus afiladas garras con las que pondrá todo patas arriba.
Pero eso no significa que haya sido un año que pasó en blanco. Esta rápida revisión, necesariamente arbitraria e incompleta y que pisa de afán los territorios del pop-rock, el jazz y la salsa, es apenas un abrebocas, una invitación para para conocer o repasar algunos de los hitos discográficos que en 2026 cumplen medio siglo de existencia.
Station to station David Bowie
No tan celebrado como Ziggy stardust, Heroes o Space Oddity, es importante recalcar que Station to station es un muy buen álbum. Decir que un álbum marca una transición crucial en la carrera de un músico tan camaleónico e innovador como David Bowie puede resultar redundante. Pero su sonido elegante y sombrío que fusiona funk, rock y electrónica parece decirle adiós a la etapa glam de las guitarras reverberantes y sirve de puente entre Young americans, su anterior álbum, y la prodigiosa etapa berlinesa que arrancará en 1977 de la mano del productor Brian Eno. El álbum refleja una época personal turbulenta y ofrece canciones extensas, sofisticadas y de gran ambición artística. Golden years es el éxito de este álbu, pero no olvidar por favor la obra maestra que abre este trabajo y que le da su nombre.
Hotel California - Eagles
Sin duda este es el álbum más emblemático de Eagles. Combina rock suave (denominado a veces “adulto contemporáneo”) con música country, algunas influencias latinas y letras que retratan el lado oscuro del sueño californiano. La canción homónima se convirtió en un clásico inmediato, y su solo de guitarra es de los más destacados de la historia del rock. El disco consolidó a los Eagles como una de las agrupaciones más influyentes del rock estadounidense de los setenta.
Children of the world - Bee Gees
Este álbum les abrió las puertas de par en par a los Bee Gees para ingresar a la era disco. Marcó el renacer creativo del grupo, con coros a base de falsetes, ritmos bailables programados y una producción muy cuidada. Pulida. Este álbum lo abre You should be dancing, el primer gran éxito en la era disco de la banda de los hermanos Gibb. Sin abandonar el pop melódico que marcó su sello, el trío de Manchester (que estivo radicado varios años en Australia) encontró un sonido que los reinventó como figuras determinantes de las fiebres de sábado por la noche que se adueñaron del mundo en los últimos años de los años 70 y el arranque de la década de los 80.
Boston - Boston
Grabado en gran parte en un estudio casero, Boston sorprendió por su sonido pulido y épico. En este álbum, Tom Scholz, fundador de la banda, principal compositor, guitarrista líder y tecladista de la banda, combinó tecnología, melodía y guitarras armónicas para crear himnos del rock de estadios. El álbum se convirtió en uno de los debuts más exitosos de la historia, marcando un estándar para el rock corporativo y adulto contemporáneo de fines de los 70.
Frampton Comes Alive! - Peter Frampton
Este álbum en vivo capturó el carisma y la conexión con el público del cantante y guitarrista ingles Peter Frampton, ex integrante de Humble Pie, El uso del talk box (un dispositivo que permite moldear la voz con un instrumento, en este caso la guitarra) y versiones extendidas transformaron varias de canciones en clásicos radiales, como por ejemplo la balada pop Baby I love your way. Más que una simple grabación en vivo, Frampton comes alive! se convirtió en un fenómeno comercial (algo poco frecuente con los álbumes dobles de dos vinilos) y un verdadero hito del sonido del rock pensado para llenar estadios.
Desire - Bob Dylan
En 1975, Dylan había puesto la vara muy alta con Blood on the tracks, pero un año después logró salir bastante bien librado con Desire. Este álbum coincide con su legendaria gira The rolling thunder review (recomensadísimo ver el documental al respecto que realizó Martin Scorsese, así como leer el libro de la gira que escribió Sam Shepard)) y se caracteriza por su ya habitual enfoque narrativo y poético. Por algo le habrán dado el premio Nobel de Literatura en 2016. Su sonido folk-rock, a veces desgarrado e incluso angustiado, en algunas canciones se vio enriquecido por el violín.
The Ramones - The Ramones
Este álbum contradice por completo la introducción de esta reseña. Porque son muy pero muy pocos los que han sido tan influyentes y determinantes como el debut en larga duración del grupo neoyorquino The Ramones. Este trabajo, junto con la canción Anarchy in the UK de los Sex Pistols que también se publicó en un disco sencillo en 1976 al otro lado del Atlántico, sentó las bases del punk, que a su vez redefinió el rock de manera contundente: guitarras crudas, letras simples y una actitud callejera en canciones impactantes, breves, veloces y directas, alejadas del virtuosismo dominante de la época y de las megabandas que llenaban estadios. Su influencia fue enorme y mostró que tres acordes y una buena dosis energía bastaban para sacudir los cimientos de la la música popular.
A Trick of the tail y Wind and wuthering - Genesis
Son los dos primeros álbumes de Genesis sin su cantante Peter Gabriel y los dos últimos con el guitarrista Steve Hackett. Ambos trabajos trabajo mantienen casi intacto el espíritu progresivo de la era Gabriel. Phil Collins, hasta entonces baterista y voz secundaria de la manda, asume la voz principal con gran personalidad. El disco mantiene las evocaciones de la Inglaterra victoriana, la fantasía onírica y ofrece complejas estructuras musicales en el mejor estilo de álbumes anteriores como Nursery cryme y Foxtrot. Aún no había pelado el cobre el también magnífico Genesis ávido de éxitos radiales que surgiría en 1978 con …and then there were three. Como la política, el rock también es dinámico.
2112 - Rush
2112 consolidó al trío canadiense Rush como una banda ambiciosa y conceptual. Su suite central, que le da el título al álbum, utiliza elementos de la novela Anthem de Ayn Rand, traducida al castellano como ¡Vivir!. Es un tema de ciencia ficción, defendía la libertad creativa frente a la uniformidad. A caballo entre el metal y el rock progresivo, virtuosismo instrumental (a su baterista Neal Peart se le considera como uno de los mejores de la historia) y temas futuristas, el disco marcó un punto de quiebre para la agrupación.
Olias of Sunhillow - Jon Anderson
Olias of Sunhillow fue el debut como solista de Jon Anderson, el cantante de Yes, y una de las obras más personales surgidas en ese año sabático que se dieron los integrantes del grupo para desarrollar proyectos individuales. Interpretado casi en su totalidad por Anderson mediante instrumentos análogos, sintetizadores y capas vocales, el álbum cuenta la historia de cuatro tribus y su viaje a un nuevo planeta para escapar de las erupciones volcánicas que amenazan su hogar. Es un álbum conceptual con un sonido etéreo y envolvente, sin duda una joya que merece mucho más reconocimiento del que ha tenido.
El jardín de los presentes - Invisible
Considerado como una obra clave del rock argentino, este álbum fusiona el lirismo poético, complejidad musical y sensibilidad progresiva de Luis Alberto Spinetta, el líder de la banda y uno de los pilares básicos de la historia del rock argentino. Con este álbum Invisible logró una gran madurez artística. Uno de los tantos trabajos magistrales que dejó Spinetta en su larga carrera como músico.
García y La Máquina de Hacer Pájaros - La Máquina de Hacer Pájaros
El debut del segundo grupo de la carrera de Charly García exploró a fondo el rock progresivo con una mirada urbana y latinoamericana. Arreglos complejos, teclados protagonistas y letras introspectivas (en tiempos de censura hay que saber decir las cosas sin que los opresores lo noten) marcaron el sonido de un álbum que no tuvo ventas masivas en su momento, pero que hoy en día es de culto y que con el paso de loa años se ha convertido en una referencia esencial del rock argentino.
En los terrenos del jazz y la salsa
Bright size life - Pat Metheny
Con este álbum comenzó la carrera fulgurante del guitarrista Pat Metheny y se dio a conocer una nueva voz en el jazz contemporáneo, con enfoque melódico y una sonoridad limpia que combina de jazz, folk y rock. La interacción de Metheny con el notable bajista Jaco Pastorius y el baterista Bob Moses aportó una frescura y sutileza, e inició un estilo de jazz accesible a públicos más amplios. Nada de solos de saxofón a lo Charly Parker o John Coltrane, pero sin perder la profundidad musical que ha caracterizado la obra de este gran guitarrista y compositor.
Black market - Weather Report
Black Market marcó una transición en Weather Report hacia un sonido más rítmico y estructurado. Esta agrupación, integrada por algunos integrantes de las formaciones jazz-rock de Miles Davis (entre ellos el teclista Joe Zawinul y el saxofonista Wayne Shorter) utilizó en estas ocasiones muchas referencias de la música africana, así como la influencia del funk y la música del mundo, que conviven con la improvisación propuia del jazz. Con la presencia destacada de Jaco Pastorius, el álbum amplió el público del jazz fusión y consolidó la identidad del grupo. Un perfecto abrebocas para el monumental Heavy weather que lanzaron al año siguiente.
Taxi driver - Bernard Herrmann
Una obra maestra del cine se merece una banda sonora excepcional. Y eso es lo que ocurre con Taxi driver, la primera de tantas joyas del director ítalonorteamericano Martin Scorsese. Herrmann combinó jazz melancólico y tensión orquestal para retratar la soledad urbana de Nueva York. La música de Hermann define la atmósfera psicológica de la película, convirtiéndose en un referente del cine negro contemporáneo, en el mejor estilo de lo que había hecho años antes Miles Davis en la banda sonora de la película Ascensor para el cadalso, de Louis Malle.
Secrets - Herbie Hancock
En Secrets, Herbie Hancock profundizó su etapa funk y electrónica. Sintetizadores, ritmos bailables y estructuras accesibles conviven con la sofisticación propia de uno de los grandes pianistas de la historia del jazz. En el álbum, Hancock intenta llegarle a un público más amplio sin abandonar la exploración sonora, anticipando tendencias de la música electrónica y el jazz moderno.
Irakere - Irakere
Este álbum epónimo consolida a Irakere, grupo cubano liderado por Chucho Valdés, como un nuevo referente del jazz latino. El álbum fusiona jazz moderno, rock, música afrocubana y ritmos tradicionales. Sus arreglos complejos, la potencia rítmica y la libertad de improvisacióndefinieron un sonido propio que influyó profundamente en la proyección internacional de la música cubana contemporánea.
De ti depende - Héctor Lavoe
Este álbum refleja la madurez artística de Héctor Lavoe dentro de la salsa neoyorquina. Con arreglos sólidos y letras cotidianas, Lavoe consolidó su estilo cercano y emotivo. De ti depende muestra el equilibrio entre música bailable y expresión popular, reafirmando su lugar como una de las voces más importantes del género. Aquí se encuentran dos temazos: Periódico de ayer y Vamos a reír un poco.
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