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'The cello' de Jo Strømgren Kompany
'The cello' de Jo Strømgren Kompany.
Cultura

Danza noruega con música de Bach en el FIAV Bogotá

El coreógrafo y director Jo Strømgren habla sobre el proceso de creación de la obra ‘The cello’, que presentará tres funciones en la segunda edición del Festival Internacional de Artes Vivas.

Por: Yonathan Loaiza

El coreógrafo, director y bailarín noruego Jo Strømgren vivió un año en Madrid cuando tenía 17 años y, gracias a eso, no solo ve a España como su segunda patria, sino que se le abrió una ventana hacia América Latina y hacia todos los países que hablan en castellano. “En este momento estoy en Rusia y aquí he hablado con colombianos en la calle, riéndonos de chistes y compartiendo abrazos”, asegura Strømgren, que ha visitado en varias ocasiones nuestro país y se prepara para regresar como uno de los invitados internacionales al Festival Internacional de Artes Vivas FIAV Bogotá.

La agrupación del artista noruego, la Jo Strømgren Kompany, presentará tres funciones de su obra The cello en el Teatro Cafam de Bellas Artes. La obra tiene como protagonista a una violonchelista que se prepara para un concierto; a partir de esa base, en el escenario empieza a desarrollarse una especie de fuga de pensamientos.

La Jo Strømgren Kompani de Noruega, se ha presentado en más de 66 países desde que nació en 1998. Se caracteriza por su peculiar mezcla de danza y teatro, infestada a su vez de cierto pesimismo y de particular humor negro. Este último elemento incluso se cuela en las respuestas de su director. “En cuanto a Colombia, y a mi afán por la literatura latinoamericana, es un privilegio poder leer libros en su forma original. Una vez intenté leer a García Márquez en inglés y... Dios mío. Lo dejé tras un par de páginas”, asegura Strømgren. CAMBIO habló con él antes de su visita a Colombia.

CAMBIO: ¿Qué le despierta Bach? ¿Por qué decidió crear una obra que utiliza sus suites para violonchelo?

Jo Strømgren: Siempre me ha interesado Bach. Lo toco cada día en el piano y me siguen sorprendiendo sus temas y sus variaciones. Como artista, me inspira ver cómo una idea puede transformarse, sin perder la raíz, hacia la simplicidad o hacia algo más complejo. Para mí, llegó el momento de probar una respuesta kinética a su música. Claro, no puedo competir con ese maestro, y lo que hago yo no va a sobrevivir 300 años. Pero, aun así, en un ambiente como el de hoy día, en el que las ideas deben tratarse sobre asuntos “actuales”, y teniendo en cuenta que normalmente hago exactamente esto también, sentí un interés por hundirme en ese mundo de fugas y variaciones. No para proponer una traducción corporal de su música, sino más bien persiguiendo un método nuevo, por lo menos para mí. Hubiera podido utilizar sus obras de piano (o clavecín en su tiempo), pero como bailarín siento que la voz de un chelo responde más a un cuerpo.

CAMBIO: ¿De qué manera lo influyó esa estructura de las fugas de Bach para crear esta obra?

J.S.: La obra se constituye de unos temas, no tantos, y de un sinnúmero de variaciones. No creo que el público se dé cuenta. Tal vez, los músicos notarán algo familiar. No sé. De todos modos, esta obra ha sido más para nosotros mismos y no con tanta responsabilidad hacia el gozo del público. Eso podría sonar arrogante, pero es la libertad que hemos tomado esta vez.

CAMBIO: ¿Cómo fue el trabajo con los bailarines para estructurar esta pieza, que no tiene una historia tan lineal?

J.S.: Los bailarines suelen ser fáciles cuando trabajan con abstracción. Lo difícil suele pasar cuando les toca contar una historia. Sin embargo, una vez que se presentan cuerpos humanos en una escena, resulta imposible no asociar o interpretar. Aunque esta obra sea tal vez la más abstracta que hemos hecho, muchos van a decir que ya es bastante concreta. Pero eso se debe más a las asociaciones que al contenido en sí.

Jo Strømgren
Jo Strømgren.

CAMBIO: ¿Podría usted definir el estilo de la Jo Strømgren Kompany?

J.S.: Nuestro estilo es una mezcla de todo lo que nos interesa. Cada espectáculo cambia el trademark (marca registrada) un poco, pero espero que siempre haya un hilo consistente: la manera de retratar a la gente de hoy, a las situaciones cotidianas, a un mundo fuera de control –creo que el público puede reconocer una voz y un punto de vista específicamente nuestro–. A lo mejor somos un poco como Bach, nuestros temas aparecen en muchas variaciones.

CAMBIO: Una de las bases de la compañía es una visión pesimista del mundo en general. ¿Por qué llegaron a esa visión?

J.S.: No creo que nadie pueda negar que el mundo se va a la mierda. Ser pesimista no es noble, lo sé, pero a veces pienso que el optimismo pertenece a los religiosos, a los tontos y a los ‘insabios’. Sin embargo, ser pesimista no quiere decir que no haya que luchar. Mi meta ha sido siempre girar por el mundo con obras políticas y críticas, intentando influenciarlo cuanto podamos. Otra muestra del pesimismo es que cada año hay menos países donde podemos hacer esto. La lucha, o cualquier lucha, resulta más difícil cuando la voz libre está perdiendo terreno.

CAMBIO: ¿Hay alguna característica que defina la danza noruega, que la distinga de estilos de otros países?

J.S.: Solía haber más diferencias entre países y regiones, pienso yo. A lo mejor, con el contacto e intercambio digital ha aumentado una comunidad más global de la danza y el teatro. Grupos en China hacen lo mismo que en Polonia, y un espectáculo de Canadá puede parecerse a lo que se ve en escenas de África del Sur. Pero, tradicionalmente hemos sido más individuales en el norte, y menos afectados por las modas metropolitanas. El signo típico de países periféricos. La verdad es que echo de menos ese pasado de variaciones, sorpresas y características nacionales.

CAMBIO: ¿Cómo recuerda sus experiencias previas en Colombia?

J.S.: La compañía ha estado muchas veces en Colombia y veo que ha sido un sitio importante para nosotros. Una puerta a un enorme continente y a una cultura tan lejana de la nuestra. Aunque yo tengo una pata en el mundo latino, nuestros bailarines y actores suelen volver llenos de historias y experiencias. Para comparar, cuando giramos en Alemania, nadie tiene nada que contar.

Artes vivas de Noruega

Funciones de The cello en el FIAV Bogotá
Jueves 2 de abril, siete de la noche
Viernes 3 de abril, tres de la tarde y siete de la noche
Más información en www.fiavbogota.com.

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