
“El mundo sigue pidiendo café colombiano”: gerente de la Federación Nacional de Cafeteros
El sector agrícola vive una época dorada impulsada por el café colombiano. Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), conversó con CAMBIO sobre el buen momento del gremio, las expectativas para el cierre del año y la estrategia de los caficultores frente al panorama arancelario global.
Por: Luis Chía
El café colombiano atraviesa un momento histórico tras alcanzar en julio un récord de producción. Con 1,37 millones de sacos de 60 kilogramos, el país logró el volumen más alto para este mes en la última década. Aunque el repunte era esperado por el retraso de la cosecha a causa de las lluvias del primer semestre, marca una recuperación sostenida de uno de los sectores más relevantes de la economía nacional.
En este contexto, la caficultura se prepara para un cierre de año retador, marcado por condiciones climáticas adversas y presiones tarifarias en el mercado global. CAMBIO habló con Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), sobre las expectativas del gremio, el rol de los caficultores en este repunte y la estrategia para seguir posicionando al grano colombiano como un producto de excelencia en el mundo.

CAMBIO: El repunte de julio fue una buena noticia. ¿Cuál es el estado actual de la producción cafetera en el país?
Germán Bahamón: Julio representó una producción de 1,37 millones de sacos. Como lo advertimos en el pasado, era un mes que iba a generar una producción superior a años anteriores, tanto es así que fue la mejor de este mes en la última década. Sin embargo, es importante no ver la puntualidad de un mes, porque como todos sabemos hubo lluvias incesantes durante el primer semestre, lo que ralentizó la aparición de la cosecha e influyó en este repunte.
Lo que sí podemos decirle a la opinión pública es que los 14,6 millones de sacos de los últimos 12 meses muestran que tenemos la mejor producción desde 1992. De eso sí nos sentimos muy satisfechos y tenemos una inmensa gratitud con las más de 550.000 familias caficultoras que lo hicieron posible.
CAMBIO: ¿Cuál es el panorama actual del café colombiano en materia de exportaciones?
G.B.: Muy bien. El café de Colombia se ha convertido en un origen que genera certezas y confiabilidad en la industria mundial. Seguimos siendo el tercer productor más grande del mundo en términos de café y el segundo de arábica. En los últimos 12 meses hemos exportado 13,1 millones de sacos con un crecimiento muy bueno del 18 por ciento. Esto es un reflejo de que el mundo sigue pidiendo café, un café que se diferencie en sus calidades de perfil de taza y, eso es lo que seguiremos haciendo.

CAMBIO: En medio de este panorama de recuperación y optimismo, ¿cuáles son las expectativas del sector para el cierre de año?
G.B.: Hay que advertir que el fenómeno climático que hemos vivido en los últimos siete meses ha sido adverso. Si bien es cierto que estamos culminando un año cafetero muy importante, hay dos variables relevantes que van a afectar la producción del próximo año. La primera, como cafetero se lo puedo decir, tiene que ver con la afectación del árbol, desde el punto de vista fisiológico, después de una muy buena producción. En ese sentido, el año inmediatamente siguiente o el ciclo vegetativo siguiente tiende a ser menos productivo.
Si a esto le sumamos que llevamos siete meses sin parar en un fenómeno de precipitaciones de casi un 80 por ciento por encima de la media, tendremos afectaciones en la cosecha. Así las cosas, pronosticamos que la producción para el segundo semestre de 2025 será de 7,1 millones de sacos, un millón de sacos menos que el segundo semestre del año anterior.
CAMBIO: ¿Cómo percibe el sector el arancel del 10 por ciento impuesto por Estados Unidos? ¿Qué tan competitiva queda la industria colombiana frente a países como Vietnam o Brasil, que enfrentan tarifas aún más altas?
G.B.: En el tema de tarifas no cantamos victoria, pero tampoco lo vemos como una hecatombe. Lo que tenemos que entender es que el orden mundial cambió en materia tarifaria: antes todos los orígenes teníamos 0 por ciento de arancel de importación a Estados Unidos, en cambio hoy cada uno tiene una tarifa diferenciada, lo que definitivamente generará una distorsión en el mercado.
Nos estamos adaptando y por eso nuestra entidad gremial cuenta con oficinas en el exterior que han venido trabajando con la NCA (National Coffee Association) de Estados Unidos para salvaguardar esta industria que, sin duda, es importante. Cada dólar que se importa de café a este país genera 43 dólares de actividad económica. Estamos trabajando arduamente de la mano con nuestra contraparte porque este sector es clave tanto para ellos como para nosotros.
CAMBIO: ¿Cómo se sigue articulando la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) con las familias caficultoras de las regiones?
G.B.: La federación ha tenido un papel importante en la historia de este país. En los últimos 98 años hemos trabajado de la mano con todos los gobiernos, pasando momentos difíciles como guerras o condiciones externas en el planeta. Tenemos la confianza para seguir trabajando con los caficultores, convirtiéndonos en un actor clave para el desarrollo económico y social de las regiones.
Trabajamos en el fortalecimiento de áreas como educación, salud y hasta en vías. Aunque este no sea nuestro objeto como federación, seguimos entendiendo que debemos estar ahí para apoyar y responder a las necesidades de nuestros cafeteros. En este propósito, también seguiremos trabajando con cada uno de los gobernadores y alcaldes en beneficio de sus poblaciones.

CAMBIO: ¿Qué tipo de prácticas se están desarrollando para fortalecer la calidad del café colombiano ante el resto del mundo?
G.B.: Lo más importante es lo que hemos venido haciendo en Cenicafé, el brazo científico de la federación y el centro de investigación más importante de café en Colombia, propiedad de nuestros cafeteros. Hemos trabajado en el desarrollo de variedades que sean resistentes a las plagas como la roya; y resilientes a los fenómenos del cambio climático. Cenicafé nos sigue surtiendo con el desarrollo de variedades genéticas adaptadas a nuestro clima y a las condiciones de nuestro trópico, permitiendo que los cafeteros tengan mayor confianza al momento de hacer una inversión en el cultivo. Seguiremos trabajando con Cenicafé en investigación y desarrollo para mantenernos como un actor preponderante en el mercado.
CAMBIO: ¿Qué mensaje les envía hoy a los caficultores del país?
G.B.: Es un mensaje de agradecimiento por lo que han venido haciendo. Hoy la caficultura está llegando a 14,6 millones de sacos gracias a ellos. La gratitud no debe ser hacia el gerente de la federación, sino hacia los caficultores, quienes han fortalecido sus prácticas agrícolas, produciendo un café exportable, que además se ha convertido en un renglón fundamental para la reactivación económica de Colombia. Con gratitud seguiremos trabajando para ellos.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios













