
La Casa El Cabrero: el emblema del Paisaje Cultural Cafetero con más de 130 años de historia
La casa El Cabrero, ubicada en Armenia, Quindío, es un emblema del Paisaje Cultural Cafetero. Con más de 130 años de historia, esta hacienda resguarda un modelo de arquitectura y tradición cafetera que hoy está abierta al público. Esta imponente casa roja con jardines envolventes y un diseño y uso de materiales tradicionales, abrió sus puertas hace solo un par de meses a través de un modelo de casa museo, café y espacio para eventos.
Por: Joaquín Guzmán
La casa El Cabrero, ubicada en Armenia, Quindío, es un emblema del Paisaje Cultural Cafetero. Con más de 130 años de historia, esta hacienda resguarda un modelo de arquitectura y tradición cafetera que hoy está abierta al público. Esta imponente casa roja con jardines envolventes y un diseño y uso de materiales tradicionales, abrió sus puertas hace solo un par de meses a través de un modelo de casa museo, café y espacio para eventos.
Desde su construcción ha sido testigo de la vida, las costumbres y las transformaciones de generaciones enteras de familias cafeteras, en particular de la familia Jaramillo Suárez. La señora Holanda, la última que vivió allí, pudo preservarla con orgullo y cuidado, dejó un legado arquitectónico y cultural para la región y sus visitantes. Tras su fallecimiento, sus herederos decidieron abrir la casa al público, transformándola en un museo que honra un legado y brinda una oportunidad única para conocer una verdadera joya arquitectónica.

El paisaje que la rodea, con árboles centenarios y jardines adornados con epifitas, orquídeas y flores, es una oda al paisajismo colombiano. Un paisaje silvestre, indómito, un universo en detalle donde cientos de plantas crean un ecosistema misterioso, una policromía en perfecto desorden. El jardín de esta casa es la quintaesencia de la jardinería tropical, biomimética precisa de los bosques de esta región.
Además de sus jardines, la casa está decorada por cientos de objetos, artefactos de época, mecedoras y muebles franceses o italianos que dan cuenta de un modelo económico de otros años. Tiempo atrás, la producción de café marcó el ritmo de la economía del país y en años de bonanza, bienes y servicios se intercambiaban en puertos como Buenaventura y Honda. Allí llegaban muebles europeos que eran intercambiados por sacos de café y hoy esos muebles antiguos adornan esta mítica construcción.

De historias y pequeños objetos está habitada la casa de la señora Holanda, quien conoció el mismo día el mar Caribe y sus cálidas aguas y la gélida nieve neoyorkina. En menos de 24 horas, tomó un avión con rumbo a Nueva York haciendo una parada técnica en Kingston, Jamaica. La casa resguarda objetos, detalles, historias, de estas y otras peripecias nacionales e internacionales.
Materiales como guadua, madera y tejas de barro crean una experiencia sensorial única que conecta historia, naturaleza y cultura. La casa, que ha sido considerada un 'misterio' y un tesoro, ya que fue privada hasta hace unos meses, hoy abre sus puertas para reforzar esa idea de patrimonio inmaterial de la Unesco, como lo es el Paisaje Cultural Cafetero.
El Cabrero Hacienda Histórica Cafetera es un referente en investigaciones y publicaciones sobre arquitectura cafetera. Su construcción combina detalles emblemáticos como corredores con chambranas, muros de tapia, columnas de madera y techos de teja de barro, otorgándole un carácter distintivo dentro del patrimonio cultural colombiano. La casa también aparece en varios libros, como por ejemplo el de Haciendas del café, de Fernando Turk Rubiano, en el que a través de acuarelas se resalta la belleza y el valor histórico de estas construcciones.

En definitiva, El Cabrero no solo es un símbolo del legado cafetero, sino un espacio de reconocimiento y orgullo que invita a explorar la historia, las tradiciones y la naturaleza del Quindío. Hoy todos podemos visitar esta casa y muy pronto abrirá un espacio para tomar el café de una de las marcas más reconocidas de Colombia. Es, sin duda, un destino que enamora a quienes quieran entender y experimentar la cultura cafetera de una manera auténtica y profunda.
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