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EN HONOR DE NEIVA

EN HONOR DE NEIVA
Caminando por la décima

EN HONOR DE NEIVA

En honor de su tierra natal, el profesor Pompilio Iriarte logró ajustar en décimas espinelas ortodoxas un total de veintidós palíndromos, frases o palabras que pueden leerse de idéntica manera hacia adelante o hacia atrás, como Amor a Roma. Aparecen los palíndromos en negrilla para hacerlos más visibles. Las estrofas cumplen los requisitos del formato decimero inventado por Vicente Espinel en el siglo XVI: diez versos octosílabos con rima consonante y la exigencia adicional de que los primeros cuatro de cada estrofa representen una unidad de forma y contenido. Como ñapa, la tercera décima está escrita en su totalidad por diez versos palíndromos. Y que los midan san Pedro y san Pablo…

Péguese la rodadita

Rodadita: «A Neiva, a Viena».
Palíndromo: «A Viena, a Neiva».
Si suena el río Las Ceibas,
piedras lleva el Magdalena.
Si «A Nepal sacas la pena»
y al río Danubio tus sienes;
si nombras en sus vaivenes
«Etna gigante» al Matambo
o Pacandé al cerro zambo,
ya sabes que vas y vienes.

«Sé verlas al revés»

Vas y vienes. No te pierdas.
Todo palíndromo es diestro,
pero, también, es siniestro:
en cabeza y pies concuerdan.
Los extremos de las cuerdas,
ahorcados, cuelgan del techo.
El jueguito está bien hecho:
«Se voló Tito, ¿lo ves?».
Si «Sé verlas al revés»,
puedo verlas al derecho.

Palindécima

«Somera, la jalaremos». 
«A cama halaga la hamaca».
«Acaso ni lino saca». 
«Somera colocaremos». 
«¿Sometemos o metemos?» 
«La madona no da mal». 
«La usa: cama casual». 
«Ama catre, yerta cama». 
«Ama a la nena, la ama» 
«La divina Ani Vidal».

Se llevan en la mochila

Aunque suene a retahíla,
«Ojo, corre, perro cojo»,
«Ojo, cita, paticojo» 
son palíndromos del Huila. 
Se llevan en la mochila.
De aquí pa'llá, a mano diestra;
de allá pa'cá, a la siniestra.
Te lleva de ida, «A Viena»,
te trae a dormir «a Neiva»,
la rodadita maestra.

Hos-Pitalito

En el valle de Laboyos,
al suroriente del Huila,
la comadre Domitila
cultiva sus chirimoyos.
Con estos y otros apoyos
amasó un ca-Pitalito,
ahorro que en Pitalito
fue de ayuda sin igual:
hicieron un hospital
que llaman hos-Pitalito.

Con deditos de almidón

Si «A Viena» —por Altamira—
vas, o «A Neiva» por Garzón,
perderás el corazón
con los bizcochos de achira.
—¿Cómo hacerlos, Casimira?
—En horno, sí, no en fogón.
Pon achira y requesón,
sal y huevos sin las claras;
con manteca los preparas  
en deditos de almidón.

Retreta boquinchera

A la banda musical
de trompetistas boquinches,
el alcalde Pablo Wilches
compró nuevo instrumental.
Al concierto inaugural,
Toda Viena «A Neiva» viene.  
Alguien grita: ¡No más, nenes!,
culimba está la retreta.
¡Si no se cambian la jeta,
no hay corneta que les suene!

No sacaron el tractor

A orillas del Magdalena,
entre Betania y El Quimbo,
edificó Luis Caquimbo
la ermita de Santa Helena.
La obra quedó muy buena,
¡qué oratorio!, ¡buen primor!
Sin embargo, con dolor,
tuvo que ser demolido,
pues se quedó, por olvido,
dentro del templo el tractor.

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