PETRO, RESPETE A SHAKIRA

Observé el consejo de ministros en el que Berto apareció con gafas oscuras en recinto cerrado, y por poco no salgo de mi asombro: sepultado bajo la gorra presidencial, y con aquellos vidrios negros que le tapaban los ojos, no sabía uno si acababa de resucitar Chavela Vargas o Gadafi, o si era la misma Rosita Villavicencio quien hablaba. Pero bastó una breve frase para sacar a cualquiera de la duda:
A mí me saca la chispa Shakira cuando dice que las mujeres facturan; ¡el cuerpo no se vende! ¡Ni por poquito ni por mucho! ¡Clíturis amarrado al cerebro y pene amarrado al cerebro!
Era el Berto de siempre: el filósofo que lo mismo dicta cátedra sobre Hegel como sobre la música de Shakira, a la que súbitamente calificó de inmoral: ¿por qué supone el caudillo de oro que la frase “las mujeres facturan” se refiere a que venden su cuerpo? ¿De dónde asume que la forma femenina de facturar es vender el “clíturis”? ¿Lo vio, acaso, en el burdel de Lisboa que visitó en un viaje oficial? ¿Y por qué lo llama “clíturis”? ¿Es el mismo que acompasan con el cerebro las grandes mujeres, según dijo alguna vez? ¿Es viable este país?
Se diría que si Berto cita a Shakira es porque la escucha. Sabe que las caderas no mienten, y que en eso se diferencian del propio Berto, a quien esta semana le dio por decir que la codirectora del Banco de la República, Olga Lucía Acosta, fue guerrillera y ahora es fascista. Con los nombramientos de Daniel Quintero en la Superintendencia de Salud y de Jorge Iván Ospina en la Nueva EPS, le hizo un guiño a Dónde están los ladrones. Y apoya a Iván Cepeda como homenaje a la canción Ciega, sordomuda: porque el candidato no abre la boca: apenas ayer abrió la posibilidad de asistir a debates; y parece ciego, torpe y testarudo en su decisión de no ofrecer entrevistas en general, tal y como lo hacía en su momento el ingeniero Hernández. (En aquel entonces, los influenciadores petristas con justa razón lo criticaban, pero ahora guardan silencio; lo mismo frente a las masacres cotidianas: porque el petrismo ya no llora: el petrismo factura).
En la única declaración reciente que pudimos escucharle, el candidato ciego y sordomudo fue incapaz de criticar la parranda que organizaron los capos de las bandas de Medellín en la prisión de Itagüí porque, según él, eso sería atentar contra la paz: ¿de veras es un atentado a la paz quejarse de que el cantante Nelson Velásquez ofrezca conciertos privados en una cárcel? Como defensor de los derechos humanos, ¿no podría el doctor Cepeda exigir un músico diferente para la próxima rumba? ¿Uno que al menos no tenga bisoñé? No digo llevarles a Shakira, porque, según Berto, promueve la prostitución, pero sí a una Susana Boreal, siquiera, que esta semana, para explicar su desvergonzado comportamiento como congresista, nos informó que era autista: ¿por eso, entonces, nombró a su novio en su UTL?
Y, sin embargo, la verdadera diva de la semana no es la hija predilecta de Barranquilla, sino otra cantante, mujer bailarina y versátil como ninguna: la genial Vicky Dávila que hizo gala, de nuevo, de una metamorfosis envidiable. En un año pasó de ser periodista-periodista, a ser candidata-candidata; y el domingo pasado, tras un sueño intranquilo, amaneció convertida de nuevo en periodista-periodista. ¡Cuánto daría yo por ser Vicky Dávila! ¡Cuánto daría yo mismo por disfrazarme de wayúu y luego ordeñar una vaca, y susurrarle “Gracias por tu lechita”, como lo hizo en aquella campaña de oro que arrojó tanto material! ¡Cuánto daría, después, por atravesar una puerta giratoria, semejante a la de Clark Kent cuando se convertía en Superman, para dejar el traje de aspirante presidencial y reaparecer dos semanas después convertido en entrevistador! ¡Cuánto daría Superman por convertirse en Vicky Dávila, incluso! ¡Y cuánto daría yo mismo por ser una vaca, siquiera, o ser Yesid Lancheros, o por entrevistar al Tigre y ponerlo a rezar en latín!
Entrevistar al Tigre que, dicho sea de paso, es un propósito frustrado de mi colega Daniel Coronell. Desde hace diez días viene pidiéndole, en vano, un espacio al candidato-therian. Obtuvo, eso sí, la exclusiva de escucharle la voz a Iván Cepeda, que no es poco, en aquella única entrevista en la que el candidato oficialista fue ligeramente difuso: dijo que no convocaría una constituyente sin antes promover un acuerdo de unidad nacional. Pero todos sabemos que en este pueblo no hay acuerdos posibles; que el único que logró unir al país, alguna vez, fue el pollo Frisby. Y Shakira, antes de que Berto la acusara de vender el cuerpo.
El hecho, pues, es que una cuenta de la campaña le respondió a Coronell que mejor entrevistara al zapato por el que alguna vez, en Los Danieles, mi tocayo dijo que prefería votar (antes que hacerlo por Abelardo). Podría entonces preparar un cuestionario que sirva lo mismo para Abelardo que para un zapato: ¿por qué es tan amarrado?; ¿por qué se le va tanto la lengua?; ¿se siente desgastado?; ¿es tan de cuero duro como dice?; ¿o es más bien rastrero?; ¿de verdad considera que dará la talla?; ¿por qué hay algo en el fondo que huele mal?
Y, por mi lado, preparar otro cuestionario por si Cepeda se anima a soltar entrevistas en otros medios. Sería mi sueño. Le preguntaría si le daría continuidad a la paz total (y si incluiría dentro del programa al cantante Nelson Velásquez); si dejaría en sus actuales cargos a Daniel Quintero y Jorge Iván Ospina; si respetaría a la codirectora del Banco de la República —aunque no sea guerrillera— o si la cambiaría por, no sé, una Susana Boreal, para que ordene imprimir billetes. Y si considera, al igual que Berto, que las mujeres facturan con el “clíturis”.
Respeto, pues, por Shakira. Pido no relacionarla con temas políticos: de lo contrario dirán que Loca es una referencia a Paloma Valencia cuando grita que Uribe es su papá, Loba a Abelardo (y Pies descalzos al zapato que lo puede reemplazar) y Deja vú a lo que sería el gobierno Cepeda cuando justo necesitamos un cambio.
Aunque cambio el de Vicky Dávila en cada temporada.
¡BOLETAS PARA CIRCOMBIA EN ELECCIONES!
Haga click en cada destino para comprar las boletas
BOGOTÁ
Martes 21 de abril - Auditorio Orígenes de la Universidad EAN
PEREIRA
Sábado 25 de abril - Teatro Santiago Londoño
BARRANQUILLA
Sábado 2 de mayo - Teatro José Consuegra
CALI
Sábado 9 de mayo - Teatro Calima
BUCARAMANGA
Sábado 16 de mayo - Teatro UNAB
MEDELLÍN
Sábado 23 de mayo - Teatro Universidad CES

.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios













