UN PASEO ELECTORAL

En medio de tensiones, apuestas, falsos datos, esperanzas y malos augurios, Beatriz Ordóñez resuelve dar un paseo electoral y nos cuenta qué ve, mientras Trump destroza el mundo.
Un simpático paseo
serán estas elecciones:
muchas movilizaciones
con un tremendo jaleo
sin descanso ni recreo.
Y es que hay tantos candidatos
que se confunden a ratos:
tin marín de do pingüé
marrano títere fue,
y yo no rompí los platos.
Que aquella es mejor que aquel,
que el papá es el que no es,
que eso no importa tal vez
mientras él le sea muy fiel.
Es que la vida es bien cruel
y el que menos corre vuela;
nos enseñan en la escuela
a enfrentar al contrincante
como cualquier gobernante
y dejarlo cual vil suela.
No escribo sobre Colombia
en este verso atrevido
porque no tiene sentido:
mi décima es de Circombia.
Colombia ombia reombia
qué trabalenguas confusos
en caminos tan difusos.
Vamos pues a ser valientes
precisos y consecuentes:
dejemos de ser ilusos.
Miremos pues con cuidado
y busquemos sin cesar
como aguja en un pajar
al mandatario adecuado,
honesto y organizado.
Perdón por la cantaleta
la insistencia y la carreta:
nos jugamos el futuro
y por ahora está oscuro.
Nos pueden dar en la jeta.
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