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Camilo A. Enciso V.
Puntos de vista

La prueba reina

En una entrevista reciente, Armando Benedetti dijo que había comprado su apartamento ubicado en el piso 27 de la torre Illuminata, de Barranquilla, con un crédito otorgado por el Fondo Nacional del Ahorro, una institución pública, que otorga créditos para la compra de vivienda a colombianos de todo tipo, incluyendo a funcionarios públicos.

La afirmación del ministro, como la mayor parte de lo que él dice, es sólo parcialmente cierta. La escritura de compraventa del inmueble, identificada con el número 5851 del 23 de septiembre de 2025, contiene dos piezas de información muy importantes: Por un lado, evidencia que el precio acordado fue de 1.860.000.000 pesos, cosa que ya sabíamos.

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Por el otro, muestra que el pago de dicha suma debía hacerse en dos partes. La primera, debía pagarse por Benedetti con “recursos propios”. La segunda, se pagaría con un “préstamo otorgado por el Fondo Nacional del Ahorro”, el cual “se desembolsará una vez se encuentre debidamente registrada la presente escritura pública”.

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Según la escritura, la promesa de venta fue firmada el 19 de agosto por Benedetti, como promitente comprador, y por la empresa Unión Global S.A., representada por el señor Marco Fernando Galvis Quintero. Además, evidencia que la suma de “novecientos treinta y ocho millones” que debía pagarse con recursos propios, “ya fueron entregados a la parte fideicomitente, los cuales declara tener recibidos a entera y a plena satisfacción.”

Recordemos ahora que en su declaración de bienes y conflictos de interés de febrero de 2025, el ministro declaró que el único saldo en su cuenta corriente era de 13.179.633 pesos. También declaró tener un apartamento en Bogotá, por un valor de 2.476.000.000 pesos, pero recordemos que ese bien ya era parte de un proceso de extinción de dominio, y por lo tanto el ministro no podía disponer de él.

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Para completar, las deudas del ministro han ido creciendo dramáticamente a lo largo de los años. La más importante es el supuesto préstamo de 3.600.000.000 pesos, cuya deuda muy convenientemente puso a nombre de su esposa, y que recibió en 2020 a través de dos empresas de Euclides Torres. Traído a valor presente, la deuda suma 4.950.000.000 pesos. Pero en 2023, el ministro le dijo a CAMBIO que había acordado una tasa de interés de 2.5. anual, con lo cual, la deuda en realidad aumentó este año a 5.587.000.000 pesos. (ver acá)

El ministro también reconoció que le había firmado unos pagarés a Torres que respaldan el crédito. Es decir, en cualquier momento Torres puede embargar los activos que –a pesar de todos sus problemas– aún tiene Benedetti, y dejarlo a él y a su familia en la calle. En esas condiciones, es evidente que el Ministro está empeñado. Y recordemos que desde que llegó al cargo, llegaron al viceministerio del Interior y a la dirección de la superintendencia de transporte, dos ex socios de Torres.

Para completar, en la misma declaración de bienes de 2025, el Ministro reconoció deber 923.000.000 pesos adicionales, al BBVA y a un particular desconocido.

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Sumemos a lo anterior que Benedetti viaja bastante, tiene cinco hijos, y por años ha sido dueño de varios perros de pedigree, que su familia exhibe con orgullo desde 2019 en su cuenta de Instagram @thedobonedettis, cuyos costos de mantenimiento son altísimos.

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Y agreguemos que durante 2022 y 2023 hizo pagos en efectivo de casi 450 millones por hospedaje, comida, bebidas y salas de juntas por cuenta de sus días en la torre 80/10 Urban Living de Bogotá, desde donde operaba la campaña de Petro (sancionada ayer por violación de topes electorales), tal como denuncié en mi última columna en CAMBIO y ante la Fiscalía. Ninguno de esos gastos fue registrado como gasto de campaña en el portal de Cuentas Claras del Consejo Nacional Electoral. (ver acá)

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Imagen de la Torre 80/10 Urban Living ubicada en el barrio La Cabrera de Bogotá

Dado todo lo anterior, surge una pregunta obvia: ¿de dónde sacó Benedetti los 938 millones de pesos con los que hizo la primera parte del pago para comprar el apartamento de torre Illuminata, en el cual ha estado viviendo hace meses Ricardo Leyva, representante legal de Ave Fenix Entretenimiento S.A.S., la empresa a la cual la RTVC le dio un contrato sin licitación alguna el pasado 23 de octubre por 8.000.000.000 pesos?

Queda un cabo suelto: ¿Cómo se explica que el Fondo Nacional del Ahorro hubiese aprobado un crédito por 938.000.000 al ministro, considerando que al momento de aprobación del crédito dos de sus activos ya había sido sometidos a un proceso de extinción de dominio por parte de la Fiscalía y que Benedetti había reconocido tener deudas que superaban los 4.000.000.000 pesos?

Bajo la legislación vigente, las entidades financieras están obligadas a adelantar procesos de debida diligencia sobre sus clientes, más aún si son personas expuestas políticamente, como lo es el Ministro de las Mansiones. ¿Cómo se le pudieron pasar todos las señales de alerta al Fondo Nacional del Ahorro? ¿Quién tomó la decisión de aprobar el crédito?

Por fortuna, con ocasión de las denuncias realizadas desde esta columna y demás escándalos que le han estallado al ministro en la cara en las últimas semanas, el Fondo Nacional del Ahorro tomó la decisión de no desembolsar el crédito.

Así que Benedetti no podrá pagar la mitad que le falta para comprar el apartamento; Leyva no podrá seguir viviendo ahí y tendrá que regresar a la casa de Caujaral que anteriormente era de Alex Saab; y el ministro tendrá que buscar una nueva mansión en dónde vivir. Claro, a menos que Euclides Torres le preste otros mil millones para que pueda pagarle a Unión Global S.A. la platica que le falta.

Ñapa: En el minuto 35 de la entrevista que el 27 de octubre Benedetti le dio al periodista de Semana Digital Diego Bonilla, éste sugirió que el ministro podría volverse analista en Blu Radio, tras de lo cual, entre risas, el diálogo siguió así: (ver acá)

Bonilla: Pero le tocaría trabajar gratis porque ninguna empresa lo va a poder     contratar a usted estando en la Lista Clinton…

Benedetti: ¡No! Me pagan en efectivo

Bonilla: ¿Y cómo?

Benedetti: Le pagan a usted el doble y usted me da la mitad… Jajaja.

La respuesta de Benedetti, es una radiografía perfecta de su carácter: No es un chiste, sino una confesión involuntaria de su modo de vida.

Segunda ñapa: Esta es mi última columna en CAMBIO, al menos por un tiempo. Hastiado de la corrupción y la impunidad, intentaré llevar mi lucha al Congreso de la República,  desde donde espero contar con más herramientas para cazar corruptos y ayudar a construir un mejor país. Mi compromiso sigue intacto; solo cambia el escenario.

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