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Mauricio Rodríguez Múnera

El gran despelote macroeconómico

El próximo gobierno recibirá el peor legado económico de la historia contemporánea de Colombia. Estos son algunos de las tóxicas herencias que recibirá : el crecimiento del PIB más modesto de los últimos gobiernos (apenas del 5 por ciento acumulado en los tres años y medio de Petro), un déficit fiscal superior al 7 por ciento (el más alto en tiempos recientes, después del de la pandemia), el déficit comercial más alto del siglo, inflación en aumento (llegará al 6.3 por ciento este año según proyecciones del Banco de la República), la pobre Tasa de Inversión —16 por ciento— la más baja de las últimas décadas, el tercer costo más alto del endeudamiento público en el mundo (después de Rusia y Brasil), la segunda informalidad laboral (56 por ciento) más elevada de los países de la OECD, una moneda demasiado fuerte (por la entrada masiva de ‘narcodólares’ y las altas tasas de interés locales) que perjudica a los exportadores y dificulta mucho la competencia de productores nacionales con las importaciones, el nivel de deuda pública —65 por ciento del PIB— más alto de la historia, y un desempleo que seguramente crecerá por culpa de la muy nociva decisión populista del alza exagerada en el salario mínimo. Como si todo esto fuera poco, hay que sumarle la delicada crisis en la salud y en el sector minero-energético, y el enredo de las reformas laboral y pensional.

Es muy incierto el resultado de las elecciones presidenciales. Pero lo que sí sabemos desde ya —con plena certeza— es que si el próximo gobierno, encabezado por quien sea, no coge por los numerosos cuernos a este muy peligroso toro del despelote macroeconómico, el próximo cuatrienio —y los siguientes— serán una pesadilla para todos los colombianos. Y que, como toda crisis económica, perjudicará mucho más a los ciudadanos de menores ingresos.

Se requieren, entonces, dos condiciones indispensables para detener el grave deterioro en las variables claves de la macroeconomía: la primera es que el próximo mandatario sea responsable, serio, que les preste atención a los expertos e invierta su capital político en tomar decisiones impopulares, pero absolutamente necesarias, cuanto antes. La segunda condición imprescindible es contar con un muy competente equipo económico (MinHacienda, DNP, MinComercio, MinVivienda, MinMinas, MinTransporte)  y político (clave el/la minInterior en sus relaciones con el Congreso, para lograr la aprobación de leyes que apaguen los incendios y enderecen los rumbos equivocados). 

Por lo tanto, mi sugerencia, amables lectores, es que a la hora de votar piensen bien cuál es el candidato(a) que mejor cumpliría ese par de condiciones.

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