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Mauricio Rodríguez Múnera

La mejor opción

Votaré por Sergio Fajardo para presidente y Edna Bonilla como su vicepresidenta. Después de analizar las opciones finales para las elecciones de mayo, pienso que esta dupla es la que mejor gobernaría a Colombia en los duros tiempos —económicos, sociales y políticos— que se avecinan.

El programa que ofrece esta opción de centro, alejada de las inconvenientes alternativas de la derecha y la izquierda, presenta diagnósticos claros, visiones ambiciosas pero factibles de materializar, y propuestas prácticas para lograr —como se titula—un “cambio serio y seguro” (vale la pena leer el documento de 62 páginas que aparece en sus redes).

Dos razones de fondo me inclinan por esta fórmula que para mí representa la Tercera Vía (Economía de mercado hasta donde sea posible, Estado hasta donde sea necesario). Una, de corto plazo y otra de mediano y largo plazo. En los próximos cuatro años vamos a necesitar un presidente que una todo lo posible a los colombianos (al menos en torno a lo esencial) para poder tomar las decisiones difíciles que se tendrán que poner en marcha en materia de seguridad, salud, finanzas públicas, energía y lucha contra la corrupción. Un líder que se rodee de personas íntegras, expertas en sus campos, ejecutoras y con gran capacidad de diálogo para construir soluciones con el mayor grado factible de consenso entre las diversas fuerzas políticas. Fajardo tiene esta experiencia positiva comprobada en sus pasos por la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia. Por el contrario, la candidata Valencia y los candidatos Cepeda y De La Espriella, en caso de llegar a la Presidencia, muy probablemente lo que harían es agudizar la polarización que tanto daño nos está haciendo. 

La segunda razón que tengo para votar Fajardo/Bonilla tiene que ver con el mediano y largo plazo. El problema estructural más grave que tiene el país es el de la mala calidad de su educación (como se puede verificar en los resultados de las pruebas Saber y en las mediciones internacionales de TIMMS y PISA). Tanto Sergio como Edna han sido toda la vida profesores (de las mejores universidades de Colombia: Nacional y Los Andes), y conocen a fondo lo que se debe cambiar para que la educación se convierta en el motor del progreso en las cinco prioridades nacionales: la erradicación de la pobreza extrema y la enorme desigualdad, la batalla contra la corrupción (que comienza con la ética y los valores cívicos), la paz (que se siembra en la mente y en los corazones en la niñez y en la juventud), la mejora en la productividad (ocupamos el último puesto en el escalafón de las naciones de la OECD), y la transformación cultural para poder derrotar a los muy nocivos clasismo, racismo y machismo que lamentablemente fragmentan a Colombia.

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