
La muerte tiene una extraña capacidad: nos obligaa releer, a redescubrir a los personajes públicos; a despojarlos del ruido cotidiano; a sacarlos del detalle de la última controversia y de la caricatura fácil, para intentar entender qué queda realmente de ellos cuando el tiempo se detiene.
Con Germán Vargas Lleras, ese ejercicio resulta particularmente revelador. Durante décadas fue una de las figuras más influyentes, discutidas y contundentes de la política colombiana: un hombre de poder en el sentido más clásico del término. Formado en la disciplina del Estado, obsesionado con la ejecución, poco dado a la complacencia y absolutamente incapaz de la tibieza.
Quienes lo admiraban veían en él rigor, capacidad y carácter. Quienes lo criticaban encontraban exactamente los mismos rasgos, traducidos en dureza, arrogancia o distancia. No pocos lo señalaron como el más visible representante de la política tradicional, con todo lo que eso implica. Pero por encima de cualquier juicio, Vargas Lleras dejó algo invaluable para este momento: una voz propia. Inconfundible. Directa. Filosa. Muchas veces demoledora. Y sobretodo con una asombrosa capacidad premonitoria.
Siempre tuve una relación profesional y personal cercana con Germán Vargas Lleras. Compartí con él momentos importantes de mi vida personal y viví a su lado —yo, como periodista y él como alto funcionario y referente de la política— hitos de la vida nacional durante las últimas tres décadas. Recientemente traté de verlo para conversar sobre lo que pasaba en el país, pero no fue posible por su estado de salud. Siempre tuve claro que su voz era clave para entender lo que venía. Me quedé con esa inquietud, con las preguntas para esa conversación. Sin embargo, esa voz —por fortuna— quedó registrada con claridad en sus columnas de opinión en El Tiempo, en sus intervenciones en X, en TikTok y en otros escenarios donde continuó librando el combate político y compartiendo su pensamiento y algunos aspectos personales de su vida.
Lo que sigue, entonces, no es una entrevista imaginaria en el sentido estricto de la ficción. Las preguntas son mías, sí. Y las hice después de enterarme de su muerte. Pero las respuestas de Vargas Lleras no son inventadas. Son frases y párrafos textuales, tomados de sus propias columnas, publicaciones e intervenciones públicas de los últimos meses, sobre esos temas que los colombianos debemos tener muy presentes, especialmente cuando estamos a pocas semanas de la elección presidencial.
Es, si se quiere, una conversación imposible… respondida por el propio Germán Vargas Lleras.
Dentro de poco los colombianos van a votar para elegir a su presidente… ¿Qué está en juego? ¿Por qué es importante votar?
“…Es el momento de ponerle freno a este desgobierno. La violencia paraestatal, la inversión paralizada, salud colapsada, incertidumbre jurídica, corrupción desbordada, déficit disparado y los grupos al margen de la ley cada día más fortalecidos es el regalo de Petro y su gobierno _del cambio_”.
( X. /8 -03-26 )
Usted insistió muchas veces en la importancia de tener presente la referencia de lo ocurrido en Venezuela, y que esto mismo podría suceder en Colombia…¿Por qué tiene esa certeza?
“…Aquí puede pasar lo mismo que en la Venezuela de Chávez y Maduro, que en el Ecuador de Correa o la Bolivia de Evo o la Nicaragua de Ortega y por supuesto, la Cuba de Fidel. Con excepción de esta última, todos estos dictadores llegaron al gobierno a lomo de las democracias de sus países y luego las aplastaron. Cómo no entender que todos estos tipos llegaron para quedarse. Ya verá Colombia si se los permite”.
( X-ET/31-01-26 )
¿Qué opinión tiene sobre el papel del Gobierno en este proceso electoral? ¿Le da confianza?
“Nunca antes habíamos visto un uso tan descarado del aparato público con fines electorales. Nombramientos y despidos masivos, ampliaciones de plantas de personal, cientos de miles de millones en nuevos contratos a pocos días de entrar en vigencia la ley de garantías, disminución de requisitos para ocupar cargos, intervención en política por parte de los funcionarios y un sinnúmero de anuncios populistas para comprar conciencias”.
¿Cómo se demuestra esa ‘estrategia’ electoral en el Gobierno?
“Los hechos de las últimas semanas son suficientemente elocuentes. Ochocientos nuevos puestos en Colpensiones. Más de 6.000 en la UNP, muchos sin experiencia alguna en seguridad o inteligencia; más de 1.100 cargos adicionales en el Ministerio del Trabajo; cerca de 1.200 entre el Ministerio de Salud y la Adres. Estamos hablando, como mínimo, de más de 600.000 millones de pesos en funcionamiento para ‘corbatas electorales’. Ni qué decir de los cerca de 6.000 contratos suscritos por varios ministerios y entidades, encabezados por Minminas, con 883, y Ambiente, con 720. Mientras tanto, el sistema de salud asfixiado, las obras públicas desfinanciadas y las Fuerzas Armadas sin ninguna capacidad operativa. Los escándalos de corrupción asociados a la campaña política se acumulan, pero de la Contraloría General, nada, una entidad inexistente, solo anuncios, de ella no se conoce nada distinto a la velocidad con que avaló la compra de los aviones Gripen”.
(ET/31-01-26)
Pero hay muchos que piensan que el Gobierno está apoyando a los sectores más vulnerables….
“…A todo este abuso con fines electorales se suma una batería de medidas económicas populistas, vendidas como ‘alivio’ y diseñadas para producir rédito político inmediato, pero sin ningún respaldo fiscal. La más elocuente, el alza populista del salario mínimo, cuyos impactos ya empezamos a ver, convertidos en desempleo e inflación. La segunda, el anuncio de restringir las inversiones de los fondos de pensiones en el exterior, cuyos nefastos efectos ya han sido advertidos hasta la saciedad. Más populismo.
(X-ET/1-02-26)
En los últimos días, el presidente Petro ha vuelto a hablar de Constituyente, a promoverla, incluso a recoger fondos para financiarla… ¿Qué ve detrás de esa intención? ¿Le preocupa?
“…La Constituyente anunciada por el señor Gustavo Petro a final de año y ahora promovida por el candidato Iván Cepeda y por otros sectores que históricamente han detestado la Constitución de 1991, como el Eln y las Farc, es la réplica del modelo que impuso el régimen chavista para desmontar el Estado de derecho y sustituir la democracia en el país vecino. Paradójicamente, todos, incluidos por supuesto Hugo Chávez y Petro, lograron llegar al poder amparados en constituciones y regímenes democráticos que hoy desprecian y que desde esa posición buscaron y buscan acabar ”.
(X/18-01-26)
“No es alarmismo, en estas condiciones, no vamos a tener elecciones libres en buena parte del país y pareciera que es lo que le conviene al régimen para garantizar su permanencia en el poder. Pero más grave aún es el peligro inminente de continuar la Paz Total bajo la batuta de quien la concibió, el senador y ahora candidato Iván Cepeda, quien anuncia en público una versión ‘recargada’ de la misma pero avalada por una Constituyente”.
(X/21-12-25)
¿ Cómo ve los resultados de la política de paz de este Gobierno ?
“ La realidad es que el resultado de los diálogos a hoy es nulo. Todos los indicadores de criminalidad han empeorado. Los secuestros han aumentado en un 102 por ciento; la extorsión, en más del 40 por ciento; y en algunas regiones, por encima del 60 por ciento. Más de 130.000 desplazados en 2024, sin mencionar la tragedia del Catatumbo. La tasa de homicidios, que el Gobierno pretende manipular, se ha mantenido en ascenso especialmente en regiones como Cauca, Huila, Arauca, Norte de Santander, Chocó y Caquetá, por mencionar solo algunas ”.
(X-ET/21-09-25)
Usted siempre ha respaldado a la fuerza pública con toda determinación. De hecho, hizo parte de al reserva… ¿Qué ha pasado a su juicio con las Fuerzas Militares y de Policía en este Gobierno?
“…El deliberado debilitamiento de la fuerza pública es inocultable y muy preocupante. En estos años ha tenido una reducción considerable en número de efectivos, la cúpula ha sido desmantelada en repetidas ocasiones, y las acciones militares ofensivas han caído en un 40 por ciento. Baste mencionar que de los 360 helicópteros con los que cuenta la Fuerza Pública, cerca del 40 por ciento están fuera de servicio. La reducción de capacidades operativas y de inteligencia es absoluta”.
(X-ET/ 21-09-25)
A lo largo de su vida ha sido sumamente celoso de su intimidad… Sin embargo, quisiera preguntarle por su hija, por lo que representa ella para usted….
“…Soy esclavo de Clemencia…”.
Me imagino que debe pensar que este tipo de preguntas son chimbas… Pero, si pudiera, ¿preferiría viajar al pasado o al futuro?
“No es una pregunta chimba, es requetechimba…. Tal vez quisiera viajar al pasado, para vivir tantos momentos felices y corregir algunos errores que cometí a lo largo de los años …”
(TT-2024-10-6)
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